Sociedades Americanas en 1828

La juventud americana necesita abrir los ojos sobre su situación, y los niños tienen que aprender a leer. Los jóvenes que han de reemplazar a los padres de hoy, deben pensar y escribir mejor que sus abuelos, si quieren que en América haya patria y lengua. Esto no lo conseguirán con escrúpulos, ni con burlas, ni con puntitos de erudición.
Simón Rodríguez, en Sociedades Americanas en 1828



jueves, 4 de junio de 2026

 

Un basta ya

a la injusticia


Pedro Estacio


Creo que quienes creemos en la construcción de la Revolución Bolivariana de Venezuela agradecemos la decisión de la Presidenta Encargada de la República, Delcy Rodríguez de ir en la lucha a favor de la justicia en el país y comenzar a limpiar todo ese sistema que implica la existencia de jueces y secretarios de tribunales, fiscales y policías de lo que conocemos como corrupción y que ha maltrecho a la sociedad.


Ciertamente no todos los mencionados en ese primer párrafo son gente sin ética y que han herido a la sociedad, pero si ha existido y durante mucho tiempo ese animus corrupto que entró en nuestra sociedad y que se hizo muy popular con el dicho aquel del militante político que decía que no le importaba ningún cargo, sino que lo colocaran donde hubiese dinero.


Y hay que seguirlo repitiendo, que ese animus ha estado por ahí y desde que dejaron caer la semilla corrupta ningún sistema de gobierno ha salido ileso y la confianza y ética social han salido tan golpeada como la población.


Es preciso dejar muy claro que nadie nace corrupto, pero si el núcleo familiar está deteriorado el virus de la corrupción consigue el medio adecuado, crece y enferma a los integrantes de la familia. El solo hecho de que un niño se presente en su casa con un sacapuntas o un lápiz que no ha sido adquirido por sus padres y que el pequeño indica que lo consiguió, ya las cosas comienzan a cambiar y de repente nos encontramos con expresiones como esa que dice “mira lo que me encontré mami?” y eso es algo que se va repitiendo en el tiempo mientras los padres lo ignoran.


Es un simple asunto de educación familiar, donde no hay enseñanza de ningun tipo de valores y donde al final le echan la culpa al proceso educativo por no educar bien, cuando ese tipo de educación inicia en el hogar, con los primeros pasos del hijo o la hija.


La corrección de las conductas debe seguir al camino de la crianza en el hogar, de modo que no tengamos ciudadanos descarrilados, porque eso es lo que ocurre. Tendríamos personas mas corteses, respetuosas de las normas, cuidadores del ambiente, ciudadanos que jamás arrojarían un papel en las calles y atenderían las luces del semáforo y respetarían a las personas y serían otros quienes actuarían muy respetuosamente en todos los servicios, tanto públicos como privados.


Si educamos al ser desde el propio comienzo de su vida, pues no existiría esa gran anomalía que daña no solo a los individuos sino a todas la sociedades en las que forma parte el hombre y la mujer. En estos días el asesinato de su hermanastra luego de violarla puso en los medios la reseña de lo que había hecho un menor. Aplaudamos una limpieza general de la corrupción, pero que comience desde los hogares, educando a los niños.


En el Pensamiento Educativo de Simón Rodríguez, escrito por J.J. Cordero Ceballos hay unas líneas que todo venezolano debería alojar en su cerebro y acudir a ellas si piensa tener pareja y tener hijos. Esas líneas nos dicen que:


Es tan importante para el futuro de la sociedad impartir a los niños una buena enseñanza, que los estudiosos de la pedagogía moderna y de la psicología aplicada a la educación, recomiendan la conveniencia de dar a los maestros una excelente formación profesional que los capacite para formar hombres y mujeres realmente útiles a ellos mismos y al colectivo”.


Y mas adelante, destaca que “El niño es la materia prima con la cual formamos al ser humano del futuro, y si al moldear esta preciosa materia natural le dejamos penetrar impurezas, los resultados de tan delicado trabajo serán igualmente impuros e impura será la sociedad”.

 


¿Puede la televisión

ser instrumento para la educación?


Pedro Estacio


La pregunta ¿Para qué sirve la televisión?, hecha hace medio siglo atrás, pese a que nunca ha tenido una respuesta algunos estudiosos entienden que si bien nada tiene que ver con las necesidades de desarrollo y crecimiento de las personas en una sociedad cualquiera, responde de modo permanente a intereses muy particulares que se entrelazan como el económico, político, deportivo, etc.


Es muy posible, bastante probable, que los descubrimientos en el planeta nazcan como respuestas a los sueños o ideas de los seres humanos, pero me parece que nunca han obedecido a ese interés económico que hoy está detrás de cada iniciativa de hombres y mujeres.


Particularmente en lo que concierne a la televisión, ese infaltable huésped que hoy tenemos hasta en la mas descuidada habitación que en ocasiones pasa como hogar, algunos la aprecian como un poder informativo que suele satisfacer a quienes gobiernan una determinada nación y otros suelen verla como un gigantesco negocio con dos opciones fundamentales, el poder informativo y de convencimiento de la gente para que consuma y el productor de un generoso ingreso de dinero.


La televisión podrá ser vista de cualquier manera, pero jamás la verán como una ventana educativa que oriente a millones de personas y si como interventora de sus mentes. Las personas no la sienten como una herramienta que oriente en el sentido de formación de un hombre con cualidades para las necesidades de la sociedad, para su desarrollo y buena marcha del colectivo.


La televisión no es para eso -se escucha decir- es para la diversión y el entretenimiento y a causa de esa concepción todas las estaciones de televisión tienen su caudal de telenovelas e inundan los hogares con un modelo de vida (aquí está la orientación que persiguen) realmente muy penoso y hasta muchos países, entre ellos Venezuela, se convirtieron en dinámicos exportadores con sus mensajes de amor, de la cenicienta que sale de la pobreza o del pobre que descubre ser hijo abandonado de un millonario y cosas parecidas, pero muy pocos, realmente pocos, abordan las problemáticas que tienen las personas en las sociedades.


Otras estaciones se inclinan por la indagatoria de la vida de los artistas y los concursos que entregan como premios artículos electrodomésticos y también los encontramos en concursos de bailes y de cantantes, pero nada que tenga que ver con la educación de las personas, porque (según algunos) la televisión no es para eso. Otros en cambio, optan por el deporte porque también allí hay dinero por aquello de las trasmisiones y el gran repertorio de cuñas que aumentan las cuentas de los dueños de las estaciones de televisión, basta ver lo que sucede con el mundial de fútbol.


La transmisión de hechos históricos viene siendo bastante tratada por algunas plantas de televisión al igual que acontecimientos culturales que están altamente vinculados con la historia de las regiones y de los pueblos y, también en ese sentido, las diversas actividades particulares que caracterizan a los pueblos y regiones pintorescas.


Pero en el fondo, lo que se observa es muy poca creatividad ya que la mayoría de las empresas de televisión se dedican a copiar lo que se hace en los Estados Unidos y Europa, aunque es necesario aclarar que las programaciones plantean los mas variados temas que tienen que ver con el ambiente, la gastronomía, la fauna, el turismo, la agricultura, la cría y otras posibilidades, pero es apenas ahora cuando se está haciendo una mejor televisión, al menos en Venezuela, donde está siendo tratado, discutido el tema tecnológico y el desarrollo así como las antiguas civilizaciones, modos de vida y muchos aspectos de la prehistoria, aunque presenten su lado negativo como el chisme, la gritería y los programas banales.


Camino a la participación


Definitivamente la televisión puede ser un modelo educativo sin dejar de ser rentable, solo que lo económico no puede estar por encima de la difusión de un valor de conducta útil a la sociedad y no puede permanecer como huésped ignorante de las realidades necesarias de los pobladores y tampoco puede ser un mal ejemplo como fue apreciado no solo en Venezuela sino a nivel internacional, donde la televisión fue utilizada para manipular a la población de un país al estar sumida en un complot para derrocar al presidente Comandante Hugo Rafael Frías, creador de la revolución bolivariana.


Las ambiciones por las grandes fortunas y el poder político de quienes ignoran el sentido de la igualdad y optan siempre por las diferencias estuvieron fusionadas con el único propósito de crear una realidad que permitiera controlar los destinos de una nación y asociarla a circunstancias alejadas de un proceso revolucionario en marcha. Pero utilizar la televisión como una herramienta que facilitara cambiar la visión de lo que ocurría para aquel entonces resultó todo un error, como está ocurriendo en los actuales momentos en los que a través de la televisión y las redes, enmarcados en una mala política, no solo ignoran acontecimientos reales como los representados por el genocidio en Palestina ocasionado por Israel, la guerra que hace Ucrania, las ilegales acciones contra Cuba y Venezuela y otras naciones, sino que a través de lo audiovisual tuercen la verdad de los hechos.


Lo que ha estado ocurriendo es un mal uso de un medio de comunicación que hoy día lo sigue estando a nivel mundial, con el acompañamiento de las redes y que dota a las personas, a las poblaciones, de visiones erradas o alteradas de los acontecimientos o simplemente los ignoran, mientras se espera una verdadera transformación de los medios de comunicación y entre ellos la televisión.

miércoles, 3 de junio de 2026

 

Las ofensas depredan

y ensangrentan el planeta


Pedro Estacio


Hace años publiqué en wwwpertinentes.blogspot.com lo que había dicho el Papa Francisco, líder de los católicos en el mundo, en torno a como estamos viviendo y en esa oportunidad él dijo: “El gran reto de nuestro mundo es la globalización de la solidaridad y la fraternidad en lugar de la globalización de la discriminación y la indiferencia y, mientras no se logre una distribución equitativa de la riqueza, no se resolverán los males de nuestra sociedad (c.f. Evangelii gaudium 202), mientras los ciudadanos del mundo no reaccionen frente a las injusticias, las ofensas prevalecerán en el mundo”. Y visto lo que ha ocurrido con la población palestina y los persas o iraníes y los cubanos y los venezolanos y otros mas, las ofensas controlan al planeta Tierra.


Inicialmente no cité a Ucrania porque junto a Israel revisten un caso especial y al que parecen sumarse unos cuantos países europeos y en donde suceden hechos que ilustran acerca de la existencia de una epidemia neurológica que se muestra depredando y ensangrentando, al menos quien escribe, no logra entender, aunque trato de referirme a ella.


Algunos latinoamericanos quisieran saber cómo los europeos que rechazaron a Adolfo Hitler, se hayan convertido, sin que muchos se dieran cuenta, en defensores y auspiciadores del nazismo, fascismo y se sientan enemigos de uno de los vencedores del fascismo alemán, como fueron los rusos. Unos piensan que es una epidemia que afecta a unos cuantos líderes o presuntos líderes europeos y que comenzó a infectarlos en los días finales cuando los nazi germanos perdían la guerra.


Otros, que dicen estar oído avizor, dicen que ya los ingleses y estadounidenses manejaban ese asunto, de querer entrarle a los rusos, antes soviéticos, aún antes de terminar la segunda guerra mundial, pero parece que la reconstrucción de Europa les parecía que por los momentos (de aquellos años) era mejor dejar las cosas así, estaban saliendo de una guerra y lo ideal era reparar todo ese daño, después habría tiempo para hacer la guerra a los soviéticos.


Lo del mal neurológico no tiene nada de comiquitas, porque otra de las locuras que parece haber surgido del crimen colectivo de judíos por parte de Hitler y sus amiguitos los nazis que les siguieron, es que después que los alemanes dañaron tanto a los judíos con aquello de los hornos, sus descendientes llegados de muchas partes del planeta, que fueron a parar al lado de los palestinos por aquellas mañas de los ingleses, que siempre parecen ser los que están detrás de las negras cortinas del teatro político, decidieron que sería ellos los que freirían a los palestinos con plomo caliente, para desquitarse lo que les hicieron los germanos.


Pero comentan los que saben de todo esto que ese mal neurológico parece que se convirtió en un virus o era un virus que estaba dormido y despertó con tal furia que derivó en un cuerpo guerrero denominado OTAN y comenzaron a hacerle la guerra a todo aquello que oliera a ruso, pese a que antes olían a soviéticos salvadores. Esas complicaciones mentales no la tenemos en Latinoamérica -tenemos otras derivaciones- porque eso de creer que Europa es un jardín y el resto del mundo una jungla es algo que trae de cabeza a un poco de gente por aquel viejo mundo.


Y no hay que extrañarse de que ellos crean que viven en un jardín, porque si antes creyeron en reyes absolutos y sangre azul y la caballería principesca, pues las cosas nunca estuvieron bien por aquellos lados y en aquel viejo tiempo. El mal neurológico estaba tan enredado que ellos mismos se enfrentaban entre si y se cortaban el pescuezo -dicen- con mucha hidalguía.


Y resulta que lo que pensaba el resto del planeta que había desaparecido, esa especie de geniecillo del mal neurológico está en pleno apogeo en Europa con el apoyo gringo y decidido que le dieron a Ucrania, un desprendimiento ruso que no solo odia a todo lo que huela a Moscú, sino que terminó por crecer entre cierto liderazgo europeo, al extremo irreductible de que dejaron de adquirir petróleo y gas mas barato que les vendía Rusia para comprarlo mas caro a EE.UU. Un asunto de locos.


Y ese asunto de estar perdidos de la mente se agrava porque conjuntamente, pierden el espíritu y lo que anima a esos que padecen ese mal neurológico. O sea, esa mezcla de mal de la mente y del espíritu es lo que tiene muy mal dañados a los nazis de Ucrania, tan terrible como esa gravedad neurológica que tiene Netanyauh, que depreda a los humanos, pues no le basta a Zelensky el dinero que dicen se mete en el bolsillo ni lo que le hace a los mercenarios colombianos sino que ataca a una residencia estudiantil y para mas colmo casi pulveriza a un transporte de pasajeros. Lo que ellos tienen es mas que un mal neurológico, es algo así como una depredación diabólica.

No sigo mas con estas líneas, no vaya a ser que se me pegue ese virus loco que atrapó a los europeos.