Sociedades Americanas en 1828

La juventud americana necesita abrir los ojos sobre su situación, y los niños tienen que aprender a leer. Los jóvenes que han de reemplazar a los padres de hoy, deben pensar y escribir mejor que sus abuelos, si quieren que en América haya patria y lengua. Esto no lo conseguirán con escrúpulos, ni con burlas, ni con puntitos de erudición.
Simón Rodríguez, en Sociedades Americanas en 1828



viernes, 10 de julio de 2026

 


El problema latinoamericano

es moral no hay duda alguna


ocurre lo que decía San Agustín: que los grandes Estados no son sino grandes rapiñas”.(Fray Hipólito Larrakoetzea. Fraile vasco)


Pedro Estacio


El historiador colombiano y bolivariano fallecido, Juvenal Herrera Torres, en el prólogo de la antología de ensayos “Bolívar Quijote de América”, independientemente de que siempre consideró que el pensamiento de Simón Bolívar trasciende los tiempos, opinó que “Si los Estados Unidos y el liberalismo europeo se opusieron a Bolívar porque en él veían con temor la tiranía de la mayoría, es perfectamente claro que identificaron en el Libertador al mas firme adalid contra la tiranía de la minoría”.


Es bueno aclarar que estas líneas no constituyen una lucha como esa emprendida por el Quijote contra una “caterva de malvados o gigantes con brazos de dos leguas”, sino de una sencilla reflexión acerca de quienes somos hoy, sin olvidar de donde venimos.


No sabemos o mejor dicho, ignoramos sin saber la razón por la que no nos atrevemos a reflexionar profundamente sobre todo lo que nos viene aconteciendo por años y quizá seguimos sin saber realmente lo que decía Simón Bolívar en su Discurso de Angostura, de que “...un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la incredulidad y de la experiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil: adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad, la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia”.


Y mas adelante en su discurso, Bolívar le decía a los legisladores, a mi modo de ver válido hoy para todos los parlamentarios latinoamericanos:


Un pueblo pervertido si alcanza su libertad, muy pronto vuelve a perderla; porque en vano se esforzarán en mostrarle que la felicidad consiste en la práctica de la virtud; que el imperio de las leyes es mas poderoso que el de los tiranos, porque son mas inflexibles, y todo debe someterse a su benéfico rigor; que las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes; que el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad. Así, legisladores, vuestra empresa es tanto mas ímproba cuanto que teneis que constituir a hombres pervertidos por las ilusiones del error y por incentivos nocivos”.



Que sean los propios pueblos los que hablen de las virtudes y no quienes escribamos, que lo hacemos no solo porque estamos convencidos de las palabras, ese sentir que llevó al Libertador a recorrer todo el país y cabalgar mas allá de una visión regional para extender su mirada por toda el continente invadido.


¿Se han preguntado los hombres y mujeres de Latinoamérica si acaso los que presumen ser dirigentes o líderes son realmente virtuosos, poseedores de una coraza moral a prueba de envidia, egoísmo, avaricia, corrupción, dogmatismo y otras tantas debilidades mentales y espirituales?


Eso es algo que muy pocos sabemos, pero Simón Bolívar nos viene alertando desde hace muchos años con su Discurso de Angostura, donde nos dice con su envidiable visión humana que “Los anales de los tiempos pasados os presentarán millares de gobiernos. Traed a la imaginación las naciones que han brillado sobre la tierra y contemplareis afligidos que casi toda la tierra ha sido, y aún es, víctima de sus gobiernos. Observareis muchos sistemas de manejar hombres, mas todos para oprimirlos; y si la costumbre de mirar al género humano conducido por pastores de pueblos, no disminuyese el horror de tan chocante espectáculo, nos pasmaríamos al ver nuestra dócil especie pacer sobre la superficie del globo como viles rebaños destinados a alimentar a sus crueles conductores. La naturaleza a la verdad nos dota, al nacer, del incentivo de la libertad; mas sea pereza, sea propensión inherente a la humanidad, lo cierto es que ella reposa tranquila aunque ligada con las trabas que le imponen”.


Hay mucho mas que comentar en torno a lo que viene ocurriendo en nuestro continente del sur de América, aunque a veces es tan visible que los naturales lo vienen dando como una realidad, aunque saben que es una irrealidad no atinente a la verdad ni a lo justo. Una simple irrealidad, que suele ser aplaudida.


Brasil, el gigante verde da sus vueltas y se aferra a una idea que se mueve. ¿Son víctimas los argentinos del gobierno de Milei? ¿Qué se puede decir de Chile? ¿Ha avanzado luego de lo de Allende? ¿ Y qué decir de los 400 estudiantes que fueron agredidos en los ojos en el gobierno de Piñera? ¿Hay verguenza en torno a lo que ha sucedido en Perú y Ecuador? Bolivia y Colombia intentan transformar sus complejas realidades mientras Venezuela siente interrupciones en su camino y Guyana vive una fantasía malsana. Paraguay no logra encontrar un camino recto y Uruguay deja de ser lo deseable. Son, como se aprecia, líneas para la reflexión.



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