La humanidad sigue golpeada
Pedro Estacio
Imagino que la humanidad y esto simplemente quiere decir el planeta entero, debe estar algo mas afectado que la pena, desengañado profundamente y de modo muy hiriente, algo así como recibir un baño de lava, al pensar en todos aquellos altos funcionarios del mundo que llenan sus bolsillos de dinero y que tienen un largo perfil de sinvergüenzas e inmorales por ignorar a los pueblos de donde dicen haber nacido.
Porque de eso es de lo que se trata la vida común de estos días en cualquier parte donde habiten miles de familias, donde los progenitores se fajen día y noche por llevar siempre el mendrugo necesario que les permita respirar al día siguiente y otros días.
Por donde se eche un vistazo hay un dolor que camina, rueda o se desliza mientras quienes pueden transformar positivamente sus rutas viven ejerciendo su falso papel de conductores en diferentes áreas y sonriendo a través de mecanismos que ellos controlan. Ya nada les importa quienes mueren hoy y a quienes les toca la mañana siguiente.
No mentimos para nada, pues toda esa humanidad ve lo que sucede cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo.Los medios de comunicación muestran a los de abajo lo que les da la gana y puede ser que en esa andanada de cosas que les digan, se aparezca por allí algo de verdad.
Todos en la Tierra saben que los medios que dicen informar no son de ellos, son propiedad de muchos de los promotores de la maldad, la ignorancia y la indiferencia que dominan el planeta; duermen y cenan como bebés de meses, aunque saben que ellos también se encargan de eliminarlos, si es necesario, junto al resto de sus familias.
Si los normales que se encuentran calles abajo le obsequiaran una mirada sensata a sus alrededores se darían cuenta que la naturalidad de las muchas cosas que le rodean se pierde con gran indiferencia. Las ideas van y vienen, como también las bombas y en ese transcurrir los próceres de la maldad, una jerarquía universal con diversos grados, no tiene, por las diarias y múltiples tareas públicas, tiempo para pensar en quien muere y quien queda con media vida, con una pierna menos, un padre o unas hermanas esparcidas por el suelo.
Los de abajo, que quizá son los que piensan muy abajo, posiblemente creen que los de arriba andan altamente ocupados para resolver el problema de ellos y esto es lo que sucede, con detalles mas o detalles menos, en las vidas de ese humano que anda regado por todas partes en este golpeado planeta y que vive colgado de una invisible esperanza, porque eso es parte de lo que le han enseñado los de arriba a donde recurrir.