El interés por la educación
debe ser de la ciudadanía
Pedro Estacio
El interés por la educación, que debe ser de toda la ciudadanía, debe conducirnos a resolver el problema de ignorancia que aún persiste entre las personas y que, por una parte es considerado como normal y por la otra quieren dejarle a la educación formal toda la responsabilidad en la formación de una sociedad mas culta.
Siempre será muy bueno recordar a las familias, especialmente a las mas jóvenes, que los integrantes de un hogar serán en el futuro lo que hagan los cabezas de familia, es decir, padres y madres, quienes deben educar a sus chicos, inculcarles valores durante los primeros años de sus crecimientos.
En las familias, los padres, madres y abuelos y otros mayores, son los responsables de ir formando, poco a poco el respeto, la atención, la dedicación, el amor, la pertenencia y otros que van construyendo su personalidad, como la buena relación con los adultos, el buen comportamiento en el hogar como fuera del mismo, lo que es la verdad, qué es la mentira, el saludo cordial. Recuerdo llamarle la atención a varios chicos que jugaban en la acera frente a mi casa, porque exageraban la algarabía que tenían.
Esa realidad circunstancial me llamó la atención. Los chicos respondieron que no tenían donde jugar -lo reconozco como cierto- y estuvieron un buen rato hablando de las razones por las que estaban en la calle. Pero lo que me llamó mas la atención fue verlos como si de sus casas los hubieran echados a la calle para que no molestaran, Ninguno de ellos vivía en la calle donde vivo. Salían de sus casas porque los dejaban con un hermano mayor, no tenían padre y la madre estaba planchando para tener algún ingreso y cosas así por ese estilo.
Hay un problema allí que compete, al menos por ahora, solucionar a las familias y luego por el Estado revolucionario, porque no es difícil ver esa realidad en algunos sectores. Esos niños no están siendo educados y ellos podrían ser como algunos adultos de hoy día, que entran a un ascensor y no dan los buenos días o como algunos motorizados que atropellan con sus máquinas por la velocidad en la que andan o choferes de autos o transporte público que no respetan las señales de tránsito o pelean en las calles y en ocasiones vemos las calles sucias porque muchos botan en ellas sus bolsas de basura.
La educación no es exclusivamente la de las escuelas, liceos y universidades, pues hay una educación que se da en el entorno familiar y funciona con mucha sencillez, como la enseñanza de aprender a cepillarse los dientes, utilizar los cubiertos, ponerse la vestimenta y mucho mas. Es esa educación, la que corre parejo con las caricias y el amor, la que pesa mas de lo que la gente puede imaginar y es la que va cultivando al ser humano. Una vez que la niñez ha recibido ese manto de la educación hogareña, la educación institucional llega con mejor sentido.
El areópago del cual hacía referencia el guerrero caraqueño Simón Bolívar, decía que lo constituyéramos “...para que valga sobre la educación de los niños, sobre la instrucción racional; para que purifique lo que se ha corrompido de la república; que acuse la la ingratitud, el egoísmo, la frialdad del amor a la Patria, el ocio, la negligencia de los ciudadanos, que juzgue de los delitos de corrupción, de los ejemplos perniciosos; debemos corregir las costumbres con penas morales, como las leyes castigan los delitos con penas aflictivas, y no solamente lo que choca contra ella, sino lo que las burlas, no solamente lo que las ataca, sino lo que las debilita, no solamente lo que viola la Constitución, sino lo que viola el respeto público”. (tomado del libro azul de Hugo Chávez Frías).
Es interesante publicar lo que me dijo una madre sobre sus hijos y lo cuento porque es verdaderamente embriagador del espíritu: “Nosotros éramos nueve y no fue nada fácil la crianza, pero tuvimos una madre que era como una gallina con sus pollos, no nos dejaba solos ni en la sombra. Y todos funcionábamos en familia”.
Pero hay algo que es completamente cierto, hay conductas realmente perniciosas que deben ser corregidas pero son, aparentemente ignoradas y de ellas podemos citar las conductas de unos cuantos motorizados y motorizadas, porque no debemos olvidar que las conductas erradas no son exclusivas de los hombres. Una mañana estuve a punto de ser atropellado por una dama, creo que mototaxista, que ignoró la luz roja del semáforo cuando intentaba cruzar la calle.
Otra conducta perniciosa en la ciudad es la de quienes van a recoger los desechos que están en contenedores en los barrios o sectores. Riegan la calle de basura o desechos y luego los recogen en una sábana muy sucia y luego lanzan su contenido a los camiones. Por supuesto, los que hacen ese trabajo siempre están expuestos a enfermedades.
También es una conducta perniciosa la de algunos conductores de autos que se detienen encima del rallado en el piso y los ciudadanos buscan la manera de pasar por otro lado. Además, estos señores del transporte son irrespetuosos no solo con lo establecido por la ley, de no cobrarle el pasaje a los adultos mayores sino que en ocasiones impiden que estos entren en sus destartalados vehículos de transporte público.
Otras conductas perniciosas son las de los buhoneros quienes dificultan el tránsito de las personas en las aceras porque ellos suelen tomarlas por completo y les da igual si la gente debe pasar por donde ellos tienen sus mercancías.
Del mismo modo podemos ver en algunas aceras como de pronto se convierten en depósitos de los desechos que los comerciantes suelen acumular en algunas esquinas a la espera de que el servicio de recolección pase. En ocasiones tienen un olor fétido, porque lanzan desechos de comidas y quien sabe cuantas cosas mas. Lo cierto de todo, es que esas conductas surgen porque las personas nunca fueron educadas en sus hogares.