Las ofensas depredan
y ensangrentan el planeta
Pedro Estacio
Hace años publiqué en wwwpertinentes.blogspot.com lo que había dicho el Papa Francisco, líder de los católicos en el mundo, en torno a como estamos viviendo y en esa oportunidad él dijo: “El gran reto de nuestro mundo es la globalización de la solidaridad y la fraternidad en lugar de la globalización de la discriminación y la indiferencia y, mientras no se logre una distribución equitativa de la riqueza, no se resolverán los males de nuestra sociedad (c.f. Evangelii gaudium 202), mientras los ciudadanos del mundo no reaccionen frente a las injusticias, las ofensas prevalecerán en el mundo”. Y visto lo que ha ocurrido con la población palestina y los persas o iraníes y los cubanos y los venezolanos y otros mas, las ofensas controlan al planeta Tierra.
Inicialmente no cité a Ucrania porque junto a Israel revisten un caso especial y al que parecen sumarse unos cuantos países europeos y en donde suceden hechos que ilustran acerca de la existencia de una epidemia neurológica que se muestra depredando y ensangrentando, al menos quien escribe, no logra entender, aunque trato de referirme a ella.
Algunos latinoamericanos quisieran saber cómo los europeos que rechazaron a Adolfo Hitler, se hayan convertido, sin que muchos se dieran cuenta, en defensores y auspiciadores del nazismo, fascismo y se sientan enemigos de uno de los vencedores del fascismo alemán, como fueron los rusos. Unos piensan que es una epidemia que afecta a unos cuantos líderes o presuntos líderes europeos y que comenzó a infectarlos en los días finales cuando los nazi germanos perdían la guerra.
Otros, que dicen estar oído avizor, dicen que ya los ingleses y estadounidenses manejaban ese asunto, de querer entrarle a los rusos, antes soviéticos, aún antes de terminar la segunda guerra mundial, pero parece que la reconstrucción de Europa les parecía que por los momentos (de aquellos años) era mejor dejar las cosas así, estaban saliendo de una guerra y lo ideal era reparar todo ese daño, después habría tiempo para hacer la guerra a los soviéticos.
Lo del mal neurológico no tiene nada de comiquitas, porque otra de las locuras que parece haber surgido del crimen colectivo de judíos por parte de Hitler y sus amiguitos los nazis que les siguieron, es que después que los alemanes dañaron tanto a los judíos con aquello de los hornos, sus descendientes llegados de muchas partes del planeta, que fueron a parar al lado de los palestinos por aquellas mañas de los ingleses, que siempre parecen ser los que están detrás de las negras cortinas del teatro político, decidieron que sería ellos los que freirían a los palestinos con plomo caliente, para desquitarse lo que les hicieron los germanos.
Pero comentan los que saben de todo esto que ese mal neurológico parece que se convirtió en un virus o era un virus que estaba dormido y despertó con tal furia que derivó en un cuerpo guerrero denominado OTAN y comenzaron a hacerle la guerra a todo aquello que oliera a ruso, pese a que antes olían a soviéticos salvadores. Esas complicaciones mentales no la tenemos en Latinoamérica -tenemos otras derivaciones- porque eso de creer que Europa es un jardín y el resto del mundo una jungla es algo que trae de cabeza a un poco de gente por aquel viejo mundo.
Y no hay que extrañarse de que ellos crean que viven en un jardín, porque si antes creyeron en reyes absolutos y sangre azul y la caballería principesca, pues las cosas nunca estuvieron bien por aquellos lados y en aquel viejo tiempo. El mal neurológico estaba tan enredado que ellos mismos se enfrentaban entre si y se cortaban el pescuezo -dicen- con mucha hidalguía.
Y resulta que lo que pensaba el resto del planeta que había desaparecido, esa especie de geniecillo del mal neurológico está en pleno apogeo en Europa con el apoyo gringo y decidido que le dieron a Ucrania, un desprendimiento ruso que no solo odia a todo lo que huela a Moscú, sino que terminó por crecer entre cierto liderazgo europeo, al extremo irreductible de que dejaron de adquirir petróleo y gas mas barato que les vendía Rusia para comprarlo mas caro a EE.UU. Un asunto de locos.
Y ese asunto de estar perdidos de la mente se agrava porque conjuntamente, pierden el espíritu y lo que anima a esos que padecen ese mal neurológico. O sea, esa mezcla de mal de la mente y del espíritu es lo que tiene muy mal dañados a los nazis de Ucrania, tan terrible como esa gravedad neurológica que tiene Netanyauh, que depreda a los humanos, pues no le basta a Zelensky el dinero que dicen se mete en el bolsillo ni lo que le hace a los mercenarios colombianos sino que ataca a una residencia estudiantil y para mas colmo casi pulveriza a un transporte de pasajeros. Lo que ellos tienen es mas que un mal neurológico, es algo así como una depredación diabólica.
No sigo mas con estas líneas, no vaya a ser que se me pegue ese virus loco que atrapó a los europeos.
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