Sociedades Americanas en 1828

La juventud americana necesita abrir los ojos sobre su situación, y los niños tienen que aprender a leer. Los jóvenes que han de reemplazar a los padres de hoy, deben pensar y escribir mejor que sus abuelos, si quieren que en América haya patria y lengua. Esto no lo conseguirán con escrúpulos, ni con burlas, ni con puntitos de erudición.
Simón Rodríguez, en Sociedades Americanas en 1828



miércoles, 13 de noviembre de 2019

El liderazgo de los humanos (II)




De la conoocida ilustradora Lorena Almarza, la imagen de José Félix Ribas, un patriota que lideró a jóvenes en una importante batalla de nuestra independencia, La Victoria.














El camino del líder suele estar sembrado de flores y espinas, como dijera un autor alguna vez, al indicar con ello las dificultades y logros que pudieran  presentarse en el desarrollo de los acontecimientos en los que intervenga.
El mismo Simón Bolívar, en la Contestación de un americano meridional a un caballero de la isla de Jamaica, donde se refugió luego de la caída de la Segunda República, expone aspectos que revelan, en cierto modo, el mundo al que se enfrenta un líder.
En la Carta de Jamaica, como es conocida esa Contestación de mayo de 1815, el caraqueño escribió:
“…me encuentro en un conflicto, entre el deseo de corresponder a la confianza con que Vd. me favorece y el impedimento de satisfacerla, tanto por la falta de documentos y libros cuanto por los limitados conocimientos que poseo de un país tan inmenso, variado y desconocido como el Nuevo Mundo.
En mi opinión  es imposible responder a las preguntas con que Vd. me ha honrado. El mismo barón de Humboldt, con su universalidad de conocimientos teóricos y prácticos, apenas lo haría con exactitud, porque aunque una parte de la estadística y revolución de América es conocida, me atrevo a asegurar que la mayor está cubierta de tinieblas y, por consecuencia, sólo se pueden ofrecer conjeturas más o menos aproximadas, sobre todo en lo relativo a la suerte futura y a los verdaderos proyectos de los americanos; pues cuantas combinaciones suministra la historia de las naciones, de otras tantas es susceptible la nuestra por su posición física, por las vicisitudes de la guerra y por los cálculos de la política”.   
En ese inicio de la Carta de Jamaica, Bolívar  presenta seis elementos que son importantes para quien aspire a ser líder, crea que lo es o sea considerado por terceros como tal.
El primero de ellos es el conflicto, que puede encontrar una persona en su camino y al que deberá enfrentar a los fines de lograr la satisfacción del colectivo por el que lucha. En ese mismo orden, hay que citar un tercer elemento que es vital en su tarea por seguir, como es el de poseer los conocimientos necesarios para evitar dar malos pasos por ignorante.  Un cuarto elemento es importante resolver para poder enfrentar con éxito las tareas que tiene por delante o los objetivos que se ha planteado y por ello deberá moverse con mucho cuidado para moverse en las tinieblas y estar lo suficientemente claro para vender la factibilidad del futuro proyecto que presente y, estar preparado y manejar posibles respuestas para lo que pueda encontrar en la audiencia a la cual se enfrente.
Cuando nos referimos al liderazgo de los humanos, nos hemos estado refiriendo al individuo como tal, pero no es menos cierto que hay una gran diferencia entre el pasado y el presente, entre los líderes y guerreros antiguos y los modernos.
Las antiguas sociedades siempre fueron más pequeñas que las actuales, aunque  dieron a luz a una gran cantidad de personas con talentos muy especiales, que se las vieron con dificultades para llevar adelante sus proyectos, concretar las ayudas necesarias para ello y trabajar muy duro y en ocasiones en situaciones tan difíciles que muchos pensaron que nunca saldrían adelante.
Si se quiere, el líder ha de estar mucho más preparado de lo que se imagina, porque la formación intelectual de muchas personas hoy día, es realmente gigantesca y quien se asuma como tal, deberá llevar encima más conocimientos de lo que otros puedan imaginar, porque se supone que el líder es un individuo que le está diciendo con su conducta y su actuar a los demás, a una mayoría, que los puede dirigir, que los puede representar, que está apto para hacerse responsable y luchar por todos y para todos.    
Pedro Estacio

sábado, 9 de noviembre de 2019

El cambio mas que necesario






Las costas de las naciones latinoamericanas, por siglos, han permanecido en silencio ante la barbarie de quienes han creído que son sus dueños.

Un paso más en el tiempo

A partir de este 9/11/ de 2019, wwwpertinentes.blogspot.com  asume un mayor compromiso con los lectores venezolanos, latinoamericanos y nacidos en otras latitudes con el propósito de abordar, crítica y de modo orientador no solo la historia sino el presente, ese que acontece todos los días y que registra lo que hacen las mujeres y hombres de este planeta por avanzar en sus vidas, pero también trataré en esta página lo que otros aconsejan para que quienes transitamos por las distintas  geografías, para que podamos hacerlo de una mejor manera y por ello le daremos valor a tópicos que tienen que ver siempre con la superación del ser humano, por lo que no será difícil que escribamos sobre la importancia de la educación, ciencia, tecnología, filosofía, informática, ambiente, la cultura vegetal y, por supuesto, la política bien entendida, orientadora, capaz de profundizar en los cambios presentes y futuros de las sociedades humana, animal y ambiental, esos espacios geográficos habitados y no, pero que constituyen el sustento del vivir.
Pedro Estacio    
                                                                               
El mundo avanza con las dudas sobre sus espadas
El mundo avanza y de eso no hay dudas, aunque si las hay cuando le echamos un vistazo a las conductas de quienes se han armado un liderazgo que no les corresponde. De eso hay muchos ejemplos en este planeta.
El hombre y la mujer también avanzan, pero lo hacen como blancos perfectos de otros que llevan en sus alforjas interiores un cargamento de ideas y sentimientos como productos, con los cuales envolver a quienes están a su alcance.   
Tenemos una humanidad millonaria que está repartida en todo el orbe aunque no todos están repartidos con las mismas cargas, por el contrario, unos muchos cargan a duras penas con sus numerosas familias, otros con algo de suerte y menos familias se ejercitan en las formas de vivir y unos pocos, altamente cargados de posibilidades, con familias y hasta sin ellas, muestran el panorama que hoy se aprecia en el mundo. 
Prisa hacia lo desconocido
Una especie de vorágine está como paraguas encima de los seres vivos, soltando sobre ellos ese ya conocido contenido que está caracterizando en estos días a los humanos:
Una prisa por encaminarse hacia lo desconocido; Una irreflexible idea de lo que es la vida; la insaciable búsqueda del poder y la riqueza; plantar un estigma a quienes estorban o perturban la marcha de una idea, proyecto o plan y en consecuencia arrastrarlo al vacío, eliminarlo o apartarlo del camino, mientras se insiste en empujar al resto de quienes viven al interior de los mercados, para que hagan allí sus modos de vida los que aún pueden hacerlo.
Los ejemplos están frente a nuestros ojos, registrados por miles de medios de comunicación, redes y demás sistemas para informar a través de infinitas pantallas y si alguien dice donde está la felicidad de los europeos en este instante, pues que comience a repartirla porque hay mucha gente padeciendo en un continente que espiritualmente anda desvencijado por tantas guerras, barnizadas ellas por los deseos del botín, el odio, la acumulación, la rabia, el desconocimiento del otro, la manipulación, los deseos por alcanzar y manejar lo que siempre ha sido complicadísimo como es el destino de millones de seres humanos, aunque algunos siempre lo pretendan.
Camino de ebullición
Cada nación o región del planeta, en este tiempo, anda en ebullición, buscando el lugar apropiado de su geografía, en ocasiones maltratada por quienes piensan acomodarla a sus intereses. El continente americano, por ejemplo, siempre ha sido como el sitio mágico del planeta. Desde que fue conocida su existencia fue convertida en bastimento de un continente que moría por la escasez, las guerras y las ambiciones desmedidas, un estigma que fue llevado al joven continente en barcos y con armas.
Y esa marca fue enfatizada y reiterada con el despojo y las armas; un continente víctima por más de 500 años, que hoy se despoja finalmente de señales que lo han enfermado por años  y asume su propio camino, lo que molesta a quienes han creído que el continente les pertenece.