Sociedades Americanas en 1828

La juventud americana necesita abrir los ojos sobre su situación, y los niños tienen que aprender a leer. Los jóvenes que han de reemplazar a los padres de hoy, deben pensar y escribir mejor que sus abuelos, si quieren que en América haya patria y lengua. Esto no lo conseguirán con escrúpulos, ni con burlas, ni con puntitos de erudición.
Simón Rodríguez, en Sociedades Americanas en 1828



lunes, 27 de julio de 2026

 


La revolución bolivariana sembrada

por Chávez no ha podido ser detenida


Son derechos irrenunciables de la nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional.(Artículo 1, Constitución Bolivariana de Venezuela).


Pedro Estacio


En los primeros años de la gestión del Comandante Hugo Chávez F, el fallecido filósofo Luis Villafaña autor de Revolución en la revolución escribió que “Existe la convicción en (pueblo y líder) que estamos en presencia de una revolución difícil, compleja y hasta contradictoria, como toda gesta radical que se precie de tal”, y pese a todo ello, permanece imbatible.


Fue un tiempo en que estaba o pululaba en el ambiente latinoamericano la figura de George Bush, un sujeto bebedor que también dijo haber hablado con Dios, como otro anduvo diciendo en estos días, como vanagloriándose de contar con un poder infinito.


Lo que acontece en el mundo tiene un fuerte impacto y también en nuestra Latinoamérica ha dado un desagradable latigazo, un cambiazo, como las muertes de los líderes Hugo Chávez F, Néstor Kirchner y Fidel Castro, la salida de Rafael Correa de Ecuador, el enjaulamiento de Lula da Silva, la maniobra legal que empujó la salida de Dilma Rousseff y mostró un vecino, Irfaan Alí, que se quiere apoderar de la región guayanesa de Venezuela, todo ello sin descuidar el dardo cargadísimo lanzado contra el país por Barack Obama, las recientes agresiones de Donald Trump que dejaron mas de 200 personas muertas y el fatídico terremoto doble que sacudió a siete estados de la tierra de Simón Bolívar y que encerró en las estadísticas a mas de 5 mil personas fallecidas.


Todo un panorama nada deseable para los que vivimos en este continente sureño y mucho menos para la revolución bolivariana empeñada en transformar una sociedad que estuvo descuidada por los viejos gobiernos del pasado, por lo que no cabe duda que, como escribió Luis Villafaña “estamos en presencia de una revolución difícil, compleja y hasta contradictoria...”


Los enemigos de tan interesante proyecto político que constituye la revolución bolivariana han estado por mas de un par de décadas lanzando discursos desde los países, desarrollados, aunque promotores permanentes de la tradición colonizante de explotación. Ellos han dado de beber a los habitantes de este continente latinoamericano el fantasioso brebaje de democracia y libertad occidental que viene facilitando borrar los valores que han sido conquistados por los héroes independentistas para sustituirlos por los nuevos valores de comiquitas diseñados en películas de Hollywood.


Con certeza hay que repetir que debemos reivindicar nuestros valores, darle mucha fuerza, mucha profundidad en el sentir a nuestra soberanía, respeto, igualdad, alzar éticamente nuestras conductas, irradiar nuestra ética, la verdad, la asistencia al poder popular y enterrar el concepto de la mentira. Como han dicho algunos que reflexionan sobre la revolución bolivariana y no creen en su fallecimiento, lo nuevo tenemos que parirlo en colectivo”, como la promoción del esfuerzo cooperativo y el trabajo en equipo, que mostró su rostro cuando miles de venezolanos acudieron a ayudar a sus hermanos golpeados por el doble terremoto que afectó a La Guaira y otros estados el pasado 24 de junio. No hubo convocatoria alguna, los venezolanos se convocaron ellos mismos y no solo en el país sino en el exterior también.


Está en muchos venezolanos la concepción muy clara de ser hijos del Libertador Simón Bolívar y de ser portadores de los valores dejados por los héroes que le acompañaron como Antonio José de Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho, Rafael Urdaneta, José Félix Ribas, de pensadores que le guiaron como su Maestro Simón Rodríguez y de hombres que se identificaron con su fervor por el pueblo y la libertad como Ezequiel Zamora, hombre leal al sentido de la soberanía.


Por supuesto, todo ello representado igualmente en un hombre mas del pueblo como Hugo Rafael Chávez Frías quien los despertó, mostró al mundo su capacidad inigualable de asumir como solo el Libertador caraqueño supo hacerlo, de ser responsable de su quehacer ante la vida y los llamó a que se constituyeran en el verdadero poder de la nación y a que salieran a las calles y que sus líderes gobernaran precisamente en las calles, en contacto directo con los habitantes de la nación, que se convirtieran en el poder popular.

No hay comentarios: