Sociedades Americanas en 1828

La juventud americana necesita abrir los ojos sobre su situación, y los niños tienen que aprender a leer. Los jóvenes que han de reemplazar a los padres de hoy, deben pensar y escribir mejor que sus abuelos, si quieren que en América haya patria y lengua. Esto no lo conseguirán con escrúpulos, ni con burlas, ni con puntitos de erudición.
Simón Rodríguez, en Sociedades Americanas en 1828



jueves, 8 de septiembre de 2022

Periodismo, deportes, espectáculos, sucesos, economía, política y religión

 



Pedro Estacio


Nuestro apreciado profesor Héctor Mujica (+) nos recordó en una ocasión un planteamiento que escribió en El Imperio de la Noticia y que giraba en torno a que, los problemas del periodismo había que ubicarlos en la “problemática general de la información.


Sin ahondar mucho en detalles, cuando vemos muy de cerca esa problemática general, lo primero que se me ocurre es señalar al periodismo como una herramienta que suele ser utilizada, desde hace unos años, no necesariamente para decir la verdad, sino para el manejo emocional de los intereses.


Si observamos el periodismo deportivo -quizá el mas sano-este exalta virtudes y capacidades demasiado exageradas, lo que es muy fácil comprobar cuando un jugador de beisbol batea para un extra base o un atleta rompe un récord. Solo hay que escuchar la voz del narrador o leer el texto de quien le toca redactar la información desde el sitio de los acontecimientos.


  • ¡Tremendo batazo, puso a aullar la bola!

  • ¡Qué velocidad, parece que volara!


Si se trata de una materia como la del espectáculo, pues allí vibra también la exageración, la mentira, el chisme y ahora lo político y como es de esperar, el dinero que es su gran característica y quien decide en cualquier espectáculo así como la especulación sobre la intimidad de los sujetos. De hecho, los llamados paparazzi andan en todos lados como los habladores y habladoras del espectáculo y los columnistas.


Si nos metemos en el área de sucesos, pues en muchos de ellos está la verdad pero también la exageración y lo político que abunda en estos días con las manifestaciones, los asesinatos, heridos y los sujetos que intervienen. Hay cosas muy claras como los porrazos, heridos y muertes con ejemplos muy cercanos en los países andinos de Sudamérica.

Hay mucho mas, como las órdenes y decisiones, que se dan en penumbras.


Si nos referimos a la economía, debemos vincularla con la política pues ambas caminan de forma pareja. Aquí si hay un verdadero problema porque no todos los latinoamericanos, asiáticos, europeos y angloparlantes acceden a las verdades y no tenemos la menor idea de poder interpretar el periodismo económico y político que se maneja y mucho menos el militar, un sector delicado de todas las naciones y que depende del político.


¿Quién tiene la verdad económica y la verdad política en sus manos?

El periodismo adscrito a la verdad mostrará realidades y el periodismo adscrito a la mentira mostrará la mentira como sus verdades y tachará la verdad del otro como mentira.


Esa es la guerra que actualmente padecemos y que ha sido exacerbada, por lo general, en detrimento de una mayoría desnuda de posibilidades y una minoría, dueña del dinero, que ejerce su poder para consolidar su posición.

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Sin reflexión ni orientación

 


Pedro Estacio


A veces los ciudadanos perdemos el tiempo y otras cosas, por la sencilla razón de que no reflexionamos. Parece tonto lo que escribo, pero es tan real que no nos damos cuenta. Y el ejemplo mas sencillo de cualquiera que les pueda escribir, es el de caminar por las calles de la ciudad y observar todo cuanto está presente en nuestro camino.


He visto gente joven, capaz de enfrentar cualquier dificultad, también adultos, esperar mas de media hora la llegada de una unidad colectiva, cuando tienen no solo el tiempo sino la consistencia para caminar media hora o quizá una hora para llegar a su destino.


Me pregunto qué cosa ocurre en la mente de los jóvenes que parecieran no darse cuenta de ese tipo de realidad. Recuerdo el anhelo constante del periodista Arístides Bastidas -de hecho uno de sus libros lo lleva lleva por título.


Bastidas, optimista como el solo, le concedió mucho valor a la salud, a la ciencia y a los hombres dedicados a ella y a la vida misma y de hecho sobre ella escribió:

“..la vida es un compromiso ético y que en cumplirlo está la única recompensa que ella puede entregarnos”. Y si bien así lo creía, pienso que se sentiría impactado por las cosas que han ocurrido en los últimos años, donde hemos vistos a venezolanos actuar en contra del país como los peores enemigos que pueda tener la humanidad. ¿Qué pasa por la mente de un individuo capaz de gritar a los cuatro vientos que invadan y lancen bombas contra el país donde nació?


¿Este tipo de persona, si puede ser denominado de esta manera, habrá reflexionado alguna vez sobre la vida, no solo la de él sino la vida de los demás? ¿Qué puede pensar, no reflexionar? ¿Solo en dinero? Ignoro si cabría acá esa idea de Simón Rodríguez de que “Aun los estúpidos de nacimiento pueden mejorarse por la educación”. Creo que no porque muchos de quienes han atentado con ideas o en la práctica en contra de Venezuela, han tenido la oportunidad de estudiar, aunque según mi modo de ver las cosas, solo pasaron por las aulas de estudio como se pasa al lado de un basurero.


El asunto es que, eso de no pensar, no reflexionar en profundidad por parte de los padres y demás familiares adultos, es lo que está permitiendo que muchos niños y jóvenes estén saliendo a las calles de la sociedad como cuando vemos a una gran manada de animales atravesando un río mientras los cocodrilos se preparan para darse un gran banquete. La manada, como es obvio, no reflexiona, no piensa en nada, simplemente busca atravesar el río porque solo espera conseguir mejores pastos mas adelante.

¿Habrá mejores posibilidades para los niños y jóvenes que carecen de la orientación de sus padres? ¡Y mas todavía!


¿Cuál es la orientación que ha recibido en su vida la persona que hirió a otra con un arma blanca en el Metro de Caracas? Y la pregunta es válida para los sujetos que, en la Semilla Infernal (EE.UU) han disparado en las escuelas y dejan un rastro de niños abaleados, heridos y muertos.


No solo eso ocurre pues hay que citar la apatía, la indiferencia por lo que sucede por el mas cercano. En esa lista entran quienes no se ocupan de sus labores, sino que andan en negocios que les reportan mayores beneficios y no solo es cuestión de decir que es un asunto de los empleados públicos, porque acontece en muchos sectores laborales.


Tampoco hay que formar un equipo de investigación para enterarnos de la realidad, ya que solo hay que salir a la calle y dejar que nuestros ojos se ocupen de ver las irregularidades, que las hay por grandes cantidades. En Venezuela no hay analfabetos, quizá sean mínimos, pero el problema radica en la ignorancia, en la ausencia de lectura permanente, en la reflexión y en la orientación. ¿Ustedes creen que Simón Bolívar mentía? ¡Claro que no! Por algo en su discurso de Angostura dijo que “La educación popular debe ser el cuidado primogénito del amor paternal del Congreso. Moral y luces son los polos de una república, moral y luces son nuestras primeras necesidades”.(Toda la Patria, una escuela- Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información. Marzo 2007)

sábado, 6 de febrero de 2021

La insaciable sed de riquezas

Pedro Estacio 

 

 Los multimillonarios del mundo, vuelven a intentar en este comienzo de año del 2021 -lo vienen haciendo cada vez mas en sus reuniones de Davos-, de vender la idea de que ellos, los mas ricos, ese empresariado global que maneja el gran capital, aspiran mejorar las condiciones de la economía en este planeta, pero lo que logran mostrar es su desesperación frente a los cambios que, tarde o temprano vendrán.


Y pese a que se vean muy preocupados por la presente pandemia, en realidad no van a intentar disminuir sus ganancias y sencillamente venden posibilidades de que el accionar del capitalismo sea un poco menos violento de lo que es. Por eso siempre es bueno recordar lo que decía el maestro Simón Rodríguez (el “Sócrates de América” como le llamó el Libertador), en su época, pero que cada día mas tiene vigencia; este intelectual comentaba que “ La enfermedad del siglo es una sed insaciable de riqueza”.

 

Ignoramos cuando la sed insaciable de riqueza logrará saciar a ese 1% de ricos que  controlan el planeta, pero no cabe duda alguna que el vivir sediento nada tiene que ver con la felicidad, con la paz ni con el vivir bien, sino con una angustia permanente, bien por obtener mas o por perder lo que se tiene.

 

Esa insaciable sed, que no es exclusivamente por la riqueza en efectivo, sino también por otros recursos como petróleo, oro, diamantes, plata, tierras, inmuebles, acciones y quien sabe que otros denominados bienes, no ha estado tampoco alejada de Latinoamérica por cuanto a partir de 1492 hubo una invasión de seres, soñadores, aventureos, algunos arribistas y delincuentes otros, quienes soltaron en nuestra región, un lastre no deseado que salpicaría y afectaría desde entonces la vida en Latinoamérica.

 

Ese lastre ha hecho nido en la oligarquía de esta sureña región latinoamericana y a su vez viene empalagando a parte de la clase política, a cierto sector identificado como la Derecha y que controla -no gobierna- a ciertas naciones. Y ese estorbo moral, como también califican al lastre, es posible verlo en esos momentos en que la pandemia del Covid-19 cae como lluvia en algunos de nuestros países.

 

¿Qué se ha escuchado luego de esa lluvia mortal? Pues que es una simple gripe nada dañina, mientras las víctimas caen y saturan los hospitales; que mientras unos esperan que les llegue la vacuna, otros presuntamente las toman para salvar las vidas de sus familiares y otros mas comienzan a vender ciertas medicinas que resultan ser inócuas y algunas, en diferente latitud, parecen eliminar las vidas y en otras localidades generan una especie de estampida, un correr para vacunarse como en Estados Unidos, conducta  que actualmente está siendo definida como  un “turismo Covid-19” y en el mentado turismo, la estampida de los estadounidenses es hacia los estados a donde están llegando algunas vacunas para combatir el Covid-19, Una situación como desesperada por no perder la vida, pero que al fin y al cabo genera angustias en unos y mucha riqueza para los productores y vendedores de algunas vacunas.

    

Hombres libres y dignos


Pedro Estacio

 

¡Tierra y hombres libres! Lo que decía Ezequiel Zamora, debe ser la consigna no solo de todos los venezolanos, sino de Latinoamérica entera, maltratada, ignorada su población y depredados en su mayoría desde que españoles y otros europeos se dejaron caer por las tierras de gracia de la nueva región del mundo, un deber ser que permanece suspendido en el recuerdo de la mayoría de las naciones y que hoy padecen una gran pobreza, mas que económica mental y espiritual de lo cual se siguen aprovechando las corporaciones económicas y políticas.

 


Esa consigna, como ya es natural, es bien entendida y comprendida por los seguidores de la revolución bolivariana. Es un himno de pocas palabras pero muy bien interpretado y del cual el creador de la nueva revolución, Comandante Hugo Chávez, nunca se cansó de repetir y de recordar, mientras estuvo vivo, que el sentir zamorano formaba parte del arbol de tres raíces de la revolución bolivariana.

 

Es interesante saber que Ezequiel Zamora, cuyo actuar en contra de los desmanes de la oligarquía, recibió de este sector calificativos de desalmado, sucio, forajido, criminal y otros que hacen recordar los que le hicieron a Hugo Chávez Frías poco antes de ganar las elecciones. Ambos gladiadores, porque en efecto lo fueron, simplemente batallaron por representar y defender a un pueblo carente de beneficios, a un pueblo ofendido por los desmanes de los ricos. Zamora un honesto comerciante, pulpero, negociante en ganado y Chávez, otro hombre honesto, militar, carente de fortuna y unidos en tiempos diferentes, por una vocación y el deseo por rescatar las conquistas de Simón Bolívar. 

 

Hombres libres y dignos constituyen un canto que sigue resonando a lo largo y ancho de Venezuela, cada vez mas fuerte, hoy precisamente cuando la nación continúa siendo agredida a través de una guerra inmoral, inmisericorde, brutal, que golpea fuertemenrte al pueblo de variadas formas por parte del imperio estadounidense, sus aliados europeos y los  lamentables y gobiernos pro-oligarcas tanto venezolanos como de otras naciones de la América Latina.

 

El canto de hombres libres y dignos despierta cada mañana a los venezolanos, una raza que no es blanca, indígena ni africana, sino que es una integración, una unión genética con tres orígenes que ha generado un linaje mágico capaz de sortear las dificultades que intenten interrumpir su natural evolución. 

 

Otro pensador de la vida, el sabio filósofo americano que fue Simón Rodríguez, representa también un sentir dentro del árbol de tres raíces de la revolución bolivariana de Venezuela que hoy enfrenta las dificultades.  El fallecido profsor Alfonso Rumazo González, registra en su libro Ideario de Simón Rodríguez, las siguientes líneas que aparecen en La Defensa de Bolívar:

 

La América está llamada, si los que la gobiernan lo entienden, a ser el modelo  de la buena sociedad, sin mas trabajo que adaptar. Todo está hecho, en Europa especialmete. ¿Tomen lo bueno, dejen lo malo, imiten con juicio, y por lo que lesfalte, inventen!    

¿Qué podemos hacer los venezolanos?

 Pedro Estacio

 

A veces los venezolanos no nos damos cuenta de lo que somos capaces de hacer y quizá por ello, estamos observando como hay todo una gran movilización en los medios de comunicación, destinados a “vender” la idea de que podemos ser emprendedores, cuando toda la vida los nacidos en esta tierra han sido emprendedores, como lo fue Francisco de Miranda, Simón Bolívar, Simón Rodríguez y un eminente número de pensadores, pero que han venido emprendiendo ideas destinadas a la liberación, la soberanía, la igualdad, el respeto, la identidad y mucho mas, que nunca tuvieron frente a sus narices, un emprendimiento de mercado.




 

Claro que se entiende lo que debemos hacer, pero no pueden venderle a la gente la idea de un emprendimiento como si se tratara de la última empanada con carne de venta en la playa. Cuando el maestro Luis Zambrano dio luz a un poblado en el estado Mérida y prácticamente sin ayuda oficial, lo que hizo fue un emprendimiento. Nuestros emprendedores han tenido un tinte especial, el de la solidaridad social, que está completamente alejado de ese mercado capitalista, que al fin y al cabo de eso se trata el manejo del emprendimiento que manejan los medios esta época.

 

Por supuesto que tenemos cosas por hacer, como producir motores y todo tipo de equipos y repuestos para igual variedad de transportes.Tenemos que producir herramientas para evitar ese violento jaqueo que le hacen a nuestros sistemas eléctrico y de señales telefónicas, satelitales e internet. Auspiciar que nuestros investigadores científicos investiguen y produzcan en base a lo que necesitamos en la realidad. Lograr que nuestros estudiantes sean productores natos, que hagan tesis productivas. Que nuestros recursos humanos expertos en petróleo, petroquímica, aluminio y otros materiales, produzcan soluciones, artículos aguas abajo. Que podamos aprovechar las energías solar, del viento y la que produce el mar.

 

No es un asunto exclusivo de emprender lo que siempre se ha hecho en el país, sino de lo que hemos importado siempre y hay que dejar de importar.Las universidades con sus laboratorios y los demás centros de investigación tienen mucho que hacer al respecto. Hacer todo tipo de equipos con las últimas tecnologías para los mas variados sectores  como aéreos, marinos, terrestres, educativos, de salud y para los hogares.

 

Tenemos que hacer crecer nuestra producción en todos los recursos naturales que tenemos; nada de venderlos todo para comprar lo que no producimos. Eso debe quedar atrás. Ahí tenemos el petróleo, cemento, aluminio, hierro, niquel y otros productos, la cuestión es pensar en productos derivados y hacerlos. Y todo esto sin mencionar lo que puede dar el sector agropecuario y la acuicultura. Hay miles de cosas que podemos hacer los venezolanos y es tiempo de hacerlo, sin caer en el viejo vicio de la promoción publicitaria y el permanente anuncio de cosas que nunca son hechas.

jueves, 28 de mayo de 2020

Venezuela: En la batalla por el desarrollo




 

  
 Pedro Estacio


La revolución bolivariana y socialista de Venezuela, independientemente de enfrentar la guerra imperialista desatada por el gobierno corporativo de Estados Unidos Unidos y a la vez batallar con una gran disciplina médica y una conciencia social altamente desarrollada contra la pandemia del coronavirus, libra de igual modo y con valentía, otras importantes luchas.

Y una de esas luchas, quizá la mas determinante, ahora y para la pospandemia, es la de ir creando sin pausas pero sin prisa y con una muy vasta diversidad, la gran revolución bolivariana agropecuaria en este continente, tan gigante que permita ampliar su radio y diseminar su acción a los cuatro puntos cardinales.

¿Ello qué significa?

Digamos antes, que el uso, la producción de la tierra en nuestra geografía, tiene un fuerte antecedente histórico y legal que el Libertador Simón Bolívar dejó muy claro en un decreto del 20 de mayo de 1820, que fue emitido en la ciudad Rosario de Cúcuta.

Según escriben Carlos Edsel González y Mario Concha Vergara en Simón Bolívar: pensamiento económico y constitución del poder moral “En el plano económico , Bolívar consideraba de mucha importancia la tenencia de la tierra. Se puede decir que estableció con rango real la primera reforma agraria de América y de mundo”.

Una historia que hoy tiene vida

Añaden Edsel y Concha que “El Libertador poseía un gran sentido social, y a la vez consideraba que el campo en manos de sus dueños naturales podría ser mucho más productivo, y que además, como creía en la necesidad de preservar los recursos naturales, en especial árboles, es que decide corregir los abusos introducidos en Cundinamarca, devolviendo la tierra a los aborígenes, quienes pasaban a ser los verdaderos propietarios de acuerdo, con las leyes republicanas.

Simón Bolívar, Doctrina del Libertador, publicación de la Biblioteca Ayacucho, que publica el contenido de decreto de Bolívar, nos permite transcribir el Art. 3 del citado decreto el cual dice que “Integrados los resguardos en lo que se les haya usurpado, los jueces políticos repartirán a cada familia tanta extensión de terreno cuanto cómodamente pueda cultivar cada una, teniendo presente el número de personas de que conste la familia y la extensión total de los resguardos”.

Diecisiete artículos tiene el citado decreto y, como refieren Edsel y Concha “Este decreto agrario era tan perfecto que prohibía a las familias poseedoras de tales tierras arrendarlas sin el conocimiento de un juez, con el fin de evitar los abusos de los terrófagos, y evitar así, también, la emigración campesina a los centros poblados. Y si los indígenas lograba arrendar un lote de tierra, una parte debía ser considerada para pago de tributos”.

Tal era el interés del caraqueño por la agricultura, que emite un nuevo decreto al día siguiente, es decir, el 21 de mayo de 1820, destinado a crear en cada una de las capitales de la provincia de entonces, una denominada Junta Provincial de Comercio cuyo objetivo era el de “promover la agricultura en todas sus ramas y procurar el aumento y mejoras de la cría de ganado caballar, vacuno y lanar”.

Bolívar promovía la educación científica y la exportación

Un detalle interesante en en torno a esa vida tan activa, visionaria y creadora que tenía Simón Bolívar, nos muestran los autores Edsel y Concha en su libro, al escribir el interés que tenía el Libertador no solo por la masificación de la educación, sino por el “énfasis en la educación científica pues veía que el estancamiento económico nacía, precisamente, en el atraso científico-técnico, que hacía a nuestras naciones sumamente dependientes de Europa, creándose así un verdadero talón de Aquiles para el desarrollo económico”.

Pero hay mas en ese otro decreto del Libertador del 21 de mayo de 1820, ya que en el mismo era planteada una novedad para aquel tiempo, como lo era que los propietarios motivaran a que fuesen cultivados productos de exportación agrícola como café, cacao, algodón, añil y granos. Simón Bolívar entendía que a través de la exportación podía financiar los gastos o deudas de la guerra y con los excedentes motorizar profundas transformaciones.

También nos indican los escritores que en el decreto era auspiciado el fomento de la industria al otorgar premios a quienes inventaran cualquier arte que las ayudara. “Esta idea es, sin duda, un adelanto a la teoría de la organización moderna y un paso anterior al taylorismo y al leninismo en materia de incentivos y de emulación laboral en las modernas fábricas de la era industrial ya fallecientes. Esta idea de Bolívar es sumamente revolucionaria y la historia no le ha dado la preponderancia que le corresponde, pues el aumento dela productividad en las sociedades mas avanzadas se basaría, precisamente, mas tarde, en este concepto bolivariano de premiación y emulación de los trabajadores de la producción. Henry Ford (1863-1947) y Federico Winslow Taylor (1856-1915) asumirían sin rubor estas revolucionarias teorías bolivarianas, que aquí en América, debido la ceguera de la dirigencia pasaron desapercibidas”. 
 
En ruta hacia la transformación

Prácticamente, en el Segundo Plan socialista de desarrollo económico y social de la Patria, está bastante bien definido, el camino de la Venezuela pospandemia y es que en el mismo está marcado como un objetivo nacional el sector agrícola y pecuario en su gran magnitud.

Como dirían algunos venezolanos, “ahí no hay pele”, porque es precisamente en ese campo tan potencial que tiene la nación bolivariana, bañada por cientos de ríos increíbles, como el Orinoco, el Apure, el Meta, Uribante, Chama, Portuguesa, Arauca, Tocuyo, el Limón y muchos mas, donde la nación está completamente apropiada a la producción agrícola y pecuaria, la cual, con sus derivaciones estructurales, forma parte del desarrollo de Venezuela y que, para 2021 en adelante toda su producción alimenticia nada tendrá que ver con la importación.

Con las agresiones recibidas, Venezuela experimenta hoy día un alto crecimiento de su conciencia ciudadana y una potencial e inclinada conducta hacia la creación de todo cuanta producción sea posible generar en su propio patio, de todo lo que debió importar en el pasado. El cambio hacia la transformación ya está dado en la tierra de Simón Bolívar, cuya revolución auspician y dirigen y participan todos los ciudadanos, siguiendo como nunca el legado de sus libertadores y forjadores. 

SIMÓN BOLÍVAR:
pensamiento económico
y constitución del poder
moral

EDSEL GONZÁLEZ Carlos
CONCHA VERGARA Mario H. 
 
Colección Alfredo Maneiro
Fundación Editorial El perro y rana 2012

DOCTRINA DEL LIBERTADOR
BIBLIOTECA AYACUCHO
COLECCIÓN CLÁSICA 2009

 

domingo, 29 de marzo de 2020

El liderazgo en marcha




El Tiempo | Venezuela | Nicolás Maduro decretó Estado de Alarma ...


    

“...siempre adelante, nunca á tras; tal era mi máxima y quizas á ella es que debo mis sucesos y lo que he hecho de extraordinario”.
(Diario de Bucaramanga/ 6 de mayo 1828/ Luis Perú de Lacroix)



Pedro Estacio

Ya en las anteriores entregas nos habíamos referido a la importancia de la conciencia, el compromiso y el pensar profundo o esa gran reflexión que debía alcanzar quien aspire a ser líder, así como esa gran identificación con los habitantes de su entorno geográfico, que también es identificado como pueblo, y hoy, específicamente en Venezuela, y no cabe la menor duda, se ha levantado una pléyade de líderes, encabezados por su actual presidente legítimo Nicolás Maduro, prácticamente legado espiritual y de conciencia del Comandante de la Revolución Bolivariana Hugo Chávez.

Esos líderes en formación, que siguen los pasos y las líneas del máximo líder de la nación y de la doctrina revolucionaria armada por el visionario e intérprete del bolivarianismo, Hugo Chávez, han salido a la calle en uno de los tiempos mas difíciles, terribles y apremiantes que ha vivido la humanidad que habita al planeta tierra.

El liderazgo ha iniciado su prueba, como la inició el Comandante Fidel Castro y su pléyade también de revolucionarios, para inundar la geografía de un mensaje cargado de soberanía, identidad, mucha voluntad, fuerza, respeto y amor solidario por la gente para enfrentar cualquier tipo de adversidad que apareciera en el camino hacia el bienestar.

¿Por donde empezar?

Y el ¿Por donde empezar? de Vladmir Lenin, interrogante relativa a la organización política como tal, es dirigida aquí hacia una realidad mucho mas compleja como es la sociedad, pero con una muleta muy importante proveniente de la solidaridad característica de las organizaciones y gobiernos que consideran al ser humano como el núcleo de su principio y oriente social.

Ya la adversidad tiene nombre y recorre el planeta dejando una estela nada agradable por su impacto. que se cuela por los intersticios de dos modelos políticos en los que se encuentra el planeta actual:

-La pandemia del coronavirus.

El “por donde empezar” fue iniciado en Venezuela al tomar las orientaciones vitales del seguimiento de los acontecimientos en la República Popular de China, específicamente en Wuhan, las direcciones de la Organización Mundial de la Salud, la puesta en acción de una cuarentena ignorada inicialmente en otras partes del mundo como Europa y en la misma América del Norte y América del Sur, la innovación en materia de diagnostico al coloca la herramienta socio-estadística venezolana de la web Patria al servicio de la emergencia médica y por supuesto, la ayuda solidaria de China, Cuba, Rusia e instituciones como la Organización de las Naciones Unidas, ONU.

Todo un accionar liderado por su autoridad legítima representada en Nicolás Maduro, su presidente Constitucional, quien al frente de Venezuela, una nación agredida, vilipendiada, sancionada y robada por los gestores del modelo capitalista mundial, se mantiene al frente y de pie en una enconada defensa de la nación bolivariana, de sus mujeres, niñas, niños, venerables ancianos, sus hombres mas jóvenes y los recursos que les otorgó la naturaleza para la vida de bienestar por la que lucharon sus próceres independentistas de la mano del Libertador Simón Bolívar.

Todo lo que acontece, lo que se haga en la tierra del Libertador Simón Bolívar, tiene su marca, es una tinta indeleble que llevan todos los nacidos en esa tierra de gracia y por la que actúan todos, en una conducta unísona que hasta el presente, batallan sin parangón alguno.