Sociedades Americanas en 1828

La juventud americana necesita abrir los ojos sobre su situación, y los niños tienen que aprender a leer. Los jóvenes que han de reemplazar a los padres de hoy, deben pensar y escribir mejor que sus abuelos, si quieren que en América haya patria y lengua. Esto no lo conseguirán con escrúpulos, ni con burlas, ni con puntitos de erudición.
Simón Rodríguez, en Sociedades Americanas en 1828



lunes, 19 de noviembre de 2012

Distorsiones sobre la guerra de Independencia


 

“La guerra de la independencia venezolana –incluyendo la de Gran Colombia y, por extensión, Perú y Bolivia – no fue sólo una guerra civil de independencia, ni una guerra internacional, como apuntan, han escrito y sostenido escritores, historiadores, políticos, sociólogos y militares”.
En tales términos escribió el fallecido historiador barinés, Fidel Betancourt Martínez al referirse a la independencia que lideró nuestro Libertador Simón Bolívar en nuestras tierras. A lo anterior, el historiador añadiría que “A nuestro juicio, estudio y observación, la lucha de independencia tuvo un carácter mixto, el cual se desarrolla en tres fases o caracterizaciones:
-De 1811 a 1815, tuvo carácter civil o fratricida, hasta el desembarco en Margarita del general Pablo Morillo en 1815, con tropas de la península Ibérica.
-De 1816 a 1820, fue de carácter interno intestino evidenciado  en los acontecimientos del primer gobierno de Angostura-Bogotá, el cual representa el comienzo de la destrucción de los españoles de Nueva Granada, el armisticio. Regulación y derogación de la guerra a muerte, hasta el 25-27 de noviembre de 1820 en Santa Ana de Trujillo.
-De 1821 a 1826 de carácter internacional, desde el rompimiento de las hostilidades en abril de 1821, pasando por la Batalla de Carabobo, el 24 de junio de 1821, la caída y toma de Puerto Cabello, la capitulación final del resto del poderío español en Maracaibo y Coro, últimos baluartes del poderío español en Venezuela , y de aquí hasta la Batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824, la cual terminó con el poderío español en el sur, no obstante la heroica o inútil resistencia del comandante Rodil en El Callao, Perú, hasta el 23 de enero de 1826” .     
Tal descripción la hizo este historiador autodidacta, quien sobre su trabajo de la Historia Militar de Venezuela- dijo:
“No escribo para académicos ni para los que no necesitan por su saber, y que podrían ser mis maestros; de éstos sólo espero comprensión y equidad en sus juicios”.
Y más de su opinión:
“He escrito en silencio secreto de asceta cristiano primitivo y de unción hindú en Rajagriba; sin exhibicionismos, sin apelar a ayudas intelectuales o económicas, políticas o personales, para producir una obra libre de influencias de cualquier género, libremente, como en la ilimite llanura el potro cerril de nuestro Escudo”.
Interesante saber que este historiador no académico, como el mismo lo señaló, produjo 12 volúmenes, a lo que hay que añadirle 88 planos descriptivos de las acciones militares más importantes que describió, todo ello producido en 50 años de trabajo entre los años 1925 y 1975, todo ello barnizado por una vida altamente dinámica que transcurrió entre “revoluciones y exilio, actividad periodística e investigaciones históricas…” Este notable hombre se dedicó por entero a investigar por su cuenta, no buscó ningún tipo de ayuda, ni perteneció a partido político, sectores religiosos, descartó los compadrazgos, ni amiguismos, ni dispuso de tiempo para formalismos sociales, un hombre dedicado a la búsqueda de la verdad de nuestra historia militar.
Tropas venezolanas  en las fuerzas españolas dejadas por Morillo
Escribe Fidel Betancourt en el Tomo II (Independencia-1810-1830) que había que tener presente que para los años 1821-1823, en aquellas batallas definitivas de Carabobo y Maracaibo, “existían tropas venezolanas , veteranas, de primera línea y en cantidad, en las fuerzas españolas dejadas por Morillo; así como había granadinos realistas desde el desembarco y toma por Morillo de Cartagena y Bogotá hasta la dominación  del Virreinato en Boyacá; así como también hubo en gran cantidad hasta Junín, Ayacucho y en Alto Perú (Bolivia) tropas criollas, realistas, en las tropas españolas”.
Al referirse al carácter de la guerra, el historiador apela a otro historiador J. Gil Fortoul y refiere que en el prefación de la Historia Constitucional de Venezuela, anotaba: “Ilusión, ver en la Independencia una guerra civil, cuando evidentemente fue una guerra internacional, de la nueva nacionalidad americana. aunque todavía en formación, contra la nacionalidad (…) monarquía española”.
Por supuesto Fidel Betancourt M. no aceptó ese concepto porque para él, estaba reñido con la realidad y reiteraba que sostenía su tesis expuesta, que consideraba justa y luego añade: -En su mensaje del 2 de diciembre de 1817, el presidente Monroe dijo al Congreso americano que “la unión miraba la Guerra de Independencia no como una rebelión o una insurrección ordinaria sino como una guerra civil entre los contendientes…”. También este historiador echa mano de la Biografía del general José Félix Ribas, escrita por Juan Vicente González, quien cita al español José María Blanco White y quien habría dicho “No cesaré, no –gritaba el29 de abril de 1816-, en todas partes me hallarán diciendo lo mismo. El gobierno español es responsable a Dios y a los hombres de los horrores que están develando las Américas. La guerra civil crece y se enfurece cada día más”.
Los realistas venezolanos
Según escribe Fidel Betancourt en la Historia Militar de Venezuela, el 24 de junio de 1824, en las propias tierras de Carabobo, el ejército realista tenía “…más de 5.000 hombres y llegaba a 6.000, según otros autores”. Sin embargo en los batallones  Valencey, Infante, los regimientos del Rey y el de Guías así como en los diversos escuadrones españoles había 2 mil venezolanos.
De modo que, si el ejército realista  era de 5.000 hombres, un 40 por ciento lo formaban venezolanos y si los hombres sumaban 6.000, de ese ejército, entonces 33,3 eran venezolanos. Otro aspecto de la historia nos lo refresca el historiador, al decir que era bueno recordar que antes de que iniciara la ofensiva de los patriotas  de 1821 hacia la región carabobeña, se vinieron a las fuerzas patriotas los altamente conocidos y renombrados realistas venezolanos Remigio Ramos y Reyes Vargas, asunto que habría generado desconcierto entre los jefes militares españoles que no sabían qué hacer.
Guerra a muerte entre venezolanos
Comenta el historiador que “Se ha acusado a Bolívar de criminoso y sin objetivo favorable a la independencia por la declaratoria de la guerra a muerte; basados en que el mismo Bolívar comprendió su error luego, reconociendo que la guerra fue entre venezolanos, aún hasta 1819-1821. Las represalias eran entre criollos y pocas veces contra españoles puros o canarios. En verdad, fueron los españoles y criollos realistas los que iniciaron y fortalecieron la lucha a muerte, pasando por las armas y asesinando patriotas vencidos o familiares de éstos, desde los sucesos de Gual y España antes de 1.800, a tal punto que hombres de cultura y nobleza llegaron a extremos graves que se puede afirmar que fue esta razón y sentimiento general lo que produjo el terrible decreto  expedido en Santa Ana de Trujillo el año 13 y no obra exclusiva de Bolívar, aunque esa misma hubiese sido su opinión.              


1 comentario:

J. A .Gómez dijo...

Interesante. No había oído hablar de Fidel Betancoourt
Tal vez podráin ser distorsiones, pero la guerra fue entre una colonia y sus colonizados.
Lo invito a leer
http://www.laleyendadeldorado.blogspot.com