Acercar al lector al hecho histórico latinoamericano










El profesor de Física y Matemática jubilado y escritor a tiempo completo, Enoc Sánchez, escribió la historia novelada "El espíritu de Simón" y yo con su permiso, tomo para este blog, la intención con la que él hizo su trabajo:



Acercar al lector, tanto joven como adulto, no solamente al pensamiento de Bolívar, sino a todo lo que constituyó la gesta independentista Venezolana y Latinoamericana




miércoles, 10 de agosto de 2016

Indígenas y cimarrones siempre estuvieron en lucha anti-esclavista










  

 Los enfrentamientos que mantuvieron las tribus aborígenes contra los invasores del país, hoy conocido como Venezuela, fueron más frecuentes de lo que algunos imaginan, según deducimos de la lectura del Capítulo 10, Rebeliones anti-esclavistas, alzamientos populares y otros conflictos (1598-1698).
Tal artículo pertenece al libro escrito por el profesor e investigador de la Universidad de Carabobo, José Manuel Hermoso González, que lleva por título Pueblo Protagónico (1498-1798), texto al que siempre acudo cando abordo algún tema relacionado con el objetivo de historiador, como son las luchas sociales y políticas de pueblo venezolano.
El historiador trata diversos hechos que, independientemente de los enfrentamientos directos de los indígenas en resistencia y contra los españoles, también los indígenas debieron enfrentar a los corsarios, filibusteros y piratas que  amenazaban a los habitantes de los pueblos costeños.
Hay que añadir a lo anterior, las rebeliones de los esclavos africanos que trajeron los españoles luego de haber negociado con los esclavistas portugueses y sumar también las revueltas, rebeliones e insurrecciones “…protagonizadas por el pueblo durante estos dos siglos en casi todas las ciudades del país. En fin, muchas modalidades  y tipos de violencia  interrumpían la supuesta paz  y la aparente tranquila vida de los venezolanos durante doscientos años de régimen colonial.
Los negros perleros de Margarita  
Hay informaciones sepultadas por desconocimiento o adrede en la historia de los pueblos. Venezuela ha tenido este padecimiento y algunos escritores nunca han echado realmente el cuento de cómo han sido las cosas: Los españoles obligaban a la población indígena a buscar perlas en las profundidades del mar, pero no aparece registrado en los libros sobre nuestra historia que van a las escuelas, -por ejemplo- que “Durante el primer trimestre  del año 1603 los eslavos africanos que trabajaban como buzos en los lugares de extracción de perlas en las costas del sur de la isla de Margarita, hastiados de la sobre explotación y los maltratos a que eran sometidos por parte de sus opresores los españoles, un buen día organizaron un levantamiento contra aquella inclemente tiranía”.
Los esclavos rebeldes navegaron en canoas desde la isla de Margarita y fueron a tener a las costas de Nueva Andalucía, como había sido denominada Cumaná. Una vez allí, hicieron contactos con los esclavos que laboraban en las haciendas y demás plantaciones costeras. Los rebeldes convencieron a muchos de ellos y los acercaron al conocimiento de sus causas de la rebeldía; así, aumentaron su número y se internaron en las montañas muy cerca de la costa.    
Posteriormente y ya en un grupo mucho mayor, “…organizaron un cumbé (un poblado de negros libres), nombraron reina a una mujer de su raza que decidió acompañarles y se prepararon para la defensa”.
Un alzamiento que daba muy mal ejemplo
En aquellos acontecimientos, fue enviado tras los rebeldes el capitán Juan Bautista Cedeño Albornoz con la orden de “…reprimirlos  considerando el gran daño que podría causar este alzamiento a los ingresos de la Corona, pues de la productividad perlífera dependía el monto del Quinto Real. Por otra parte  consideraban que ese alzamiento daba muy mal ejemplo al resto de oprimidos de la provincia por lo que se requería de un efectivo escarmiento”.
Es bueno aclarar que el llamado Quinto Real, no era más que un impuesto que se cancelaba a la Corona cuando se capturaba una presa o se descubría un tesoro. Vale decir que había que pagarle al rey, la quinta parte del valor delo capturado o descubierto, que era aproximadamente un 20 por ciento.
Las conductas voraces se mantienen
Es interesante traer a colación un hecho muy claro y vigente hoy día. Los agresores de los pueblos de este continente sureño y americano, han considerado –en el pasado y en la actualidad- un mal ejemplo la conducta de los pueblos  que se resisten a ser maltratados, vejados y saqueados. Esa misma actuación de los agresores se pone de manifiesto cuando otros agresores, diferentes  a los de la corona española, ven como malísimo  ejemplo las exclamaciones  de libertad, fraternidad, soberanía e independencia de naciones como Cuba, Venezuela, Nicaragua, El Salvador, Ecuador, Argentina, Bolivia y Brasil.
¡Pese a los siglos transcurridos, las conductas voraces se mantienen, pero también la rebeldía de la nueva raza!
De vuelta a la acción encomendada al capitán Cedeño Albornoz por parte del gobernador de la Provincia de Nueva Andalucía,  Diego Juárez Amaya, luego de “…un tiempo el comando español, sorteando incomodidades y peligros, logró dar con el intrincado y selvático lugar donde se encontraba el fortificado cumbé”.
Escribe el investigador que “Los españoles pudieron vencer la resistencia de los rebeldes y lograron reducirlos. En carta fechada  el 17 de mayo de ese mismo año (1603), el gobernador informó al Rey de España sobre el alzamiento y sobr su exitosa represión”.
Los cimarrones de los Valles del Tuy
Por lo general algunas personas hablan de cimarrón sin tener claro el significado de la palaba. Cimarrón solía ser llamado el ganado que se separaba del rebaño y tomaba rumbo hacia el monte (cogía pal’monte). Así designaron a los negros que muchas veces se escapaban  de las haciendas y se internaban  en el monte  y así llamaron a los eslavos que, en su rebeldía se escapaban hacia las montañas.
Escribe el historiador Hermoso González  que e los Vales de Tuy durante los siglos XVII y XVIII sucedía siempre esa situación.
“Quizá porque la naturaleza selvática de la zona resultaba propicia y también debido a la existencia de muchas haciendas que utilizaban mano de obra esclava, fue frecuente en esta región el que ante la sobre explotación y los maltratos y crueldades  perpetrados por sus amos o sus terribles capataces, los africanos solos o en grupos huyeran  sin amotinarse o después de hacerlo y se internan hacia regiones alejadas o de difícil acceso, en las cuales establecían sus comunidades trashumantes”.      
Relata el profesor e investigador que “…a mediados de siglo XVII ya existían numerosos grupos de cimarrones diseminados por las regiones de Charallave, Yare y Paracotos. Los eslavistas, por su parte, de manera constante se dirigían a las autoridades solicitando la conformación de cuadrillas represivas  destinadas a realizar  campañas de búsqueda y captura de estos seres humanos cuya libertad significaba para aquellos una pérdida económica –y lo más grave aún- el “mal ejemplo” por el efecto demostración que significaba su rebeldía para quienes permanecían  esclavizados”.    
Posteriormente, este autor de la historia  nos dice que “El 7 de febrero de 1650 se dio el caso  de que el Gobernador y Capitán General de la Provincia de Venezuela, Pedro León Villarroel, ordenó organizar una fuerza armada destinada a combatir e intentar disolver las muchas cimarroneras existentes en la región y devolver los esclavos a sus propietarios . Ante la ofensiva represiva de las autoridades coludidas  con los terratenientes esclavistas, los rebeldes  se armaron con lo que pudieron  y se dispusieron a resistir a riesgo de sus vidas el intento  de someterles de nuevo, pues preferían morir combatiendo que regresar a esa especie de muerte en vida  que era la opresión esclavista”.
Lo cierto de aquel asunto es que el gobernador ordenó que los jefes  de los insurrectos deberían ser ejecutados apenas los capturaran y el resto de ellos devueltos a sus dueños y otros encarcelados. También serían castigadas las personas libres que hubiesen participado como colaboradores. 

PUEBLO PROTAGÓNICO (1498-1798)
HERMOSO GONZÁLEZ, José Manuel
Ediciones Protagónica 2008
Valencia- Venezuela 

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