“Asuma el gobierno las funciones de padre común en la educación; generalice la instrucción, y el arte social progresará, como progresan todas las artes que se cultivan con esmero”. Simón Rodríguez
Pedro Estacio
Tantos y tantos años han transcurrido y todavía se trata de vender la idea de que la comunicación es igual que la información, cuando pudiera decirse que son complementarias pero no significan lo mismo y muy posiblemente algunos discrepen sobre el particular.
No es un asunto que voy a discutir con nadie. Que cada quien asuma su punto de vista o barranco como dicen los muchachos. Simplemente lo que hago y he escrito antes, es dejar claro que no es lo mismo comunicar, como se aprecia en las redes, chats de comunicadores y hasta en algunos periodistas.
No es lo mismo leer esos importantes análisis informativos que escribe Clodovaldo Hernández, por ejemplo, que ver en un celular, valga un chat, una comunicación en la que dan a conocer una reunión donde estuvieron presentes equis personas.
Comunicación, para mi y dando ejemplo, es como escribí en una oportunidad, un humo que sale del Warairarepano; la humareda le está comunicando a los ciudadanos que la ven, abajo, en la ciudad, que presuntamente hay un incendio.
La información, por su lado registraría en ese caso si realmente tendría que ver con un incendio de verdad o no; si sucedió, cómo se originó, si hay víctimas o bienes dañados y otros detalles mas de los que se encargarían las autoridades dar a conocer al periodista o al comunicador. Hacemos referencias a los detalles de lo ocurrido, el análisis, si fue intencional, por los rastros obtenidos, si hubo heriidos, daños a inmuebles, etc.
Esto lo digo porque si viene un nuevo proceso electoral, lo que hay que suministrar a la ciudadanía son análisis, las razones de los hechos, su importancia no solo para el presente sino para el futuro, las conveniencias, las posibilidades y eso no es comunicación, sino información, análisis de los hechos realizados por excelentes periodistas y/o comunicadores.
Estos nos lleva a otro asunto, lo cual debe ser asumido por quienes crean que todo está resuelto con enviar comunicaciones a las redes, chats, videos de presuntos influenciadores, o mensajes de manager community(estos manejan el asunto publicitario) cuando lo que realmente importa es el análisis y un buen análisis viaja tranquilamente en un impreso sencillo, que pueda ser leído una y otra vez y discutido en cualquier grupo en una esquina, en la calle, en una reunión en el parque, en la unidad de transporte, en el Metro, ferrocarril, avión, etc., porque es precisamente el análisis de una información bien construida y objeto de lectura, lo que le da fuerza a las opiniones existentes o las que están por ser creadas.
Esta idea me recuerda otra que discutí con un colega y me pareció aceptable, de producir una especie de página tipo tabloide, con los últimos detalles de lo que ocurría en la revolución y el país, como respuesta rápida frente a todo hecho y que sería vendida en todas las estaciones del Metro y en los lugares mas concurridos de las ciudades. Por supuesto, ello implica papel, excelentes redactores y transporte. Eso lo discutimos hace unos 10 años en los espacios de la Previsora.
Un contundente beneficio del proyecto sería su lectura y discusión en las calles de las ciudades, válido política y educativamente, pero quedó en eso, una simple conversación.
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