Sociedades Americanas en 1828

La juventud americana necesita abrir los ojos sobre su situación, y los niños tienen que aprender a leer. Los jóvenes que han de reemplazar a los padres de hoy, deben pensar y escribir mejor que sus abuelos, si quieren que en América haya patria y lengua. Esto no lo conseguirán con escrúpulos, ni con burlas, ni con puntitos de erudición.
Simón Rodríguez, en Sociedades Americanas en 1828



sábado, 12 de junio de 2010

La integración de las culturas ( Y tercera)

Enoc Sánchez López

Hice mis cálculos y me sorprendí cuando descubrí que durante el período neoimperialista, a finales del siglo XIX, Europa se apoderó de más de 23 millones de kilómetros cuadrados, más o menos un quinto de la superficie de la Tierra, es decir, un 20 % del planeta estaba en manos de los imperialistas. Solamente África estaba repartida de la manera siguiente: el Reino Unido se asignó del 30 %; Francia, el 15 %, Alemania el 9 %; Bélgica el 7 % e Italia el 1 %.
Tan sólo Nigeria aportó 15.000.000 individuos para el desarrollo de los imperios. Tomemos como ejemplo Alemania, la cual se convirtió en la tercera potencia colonial de África, al apoderarse de 2,6 millones de kilómetros cuadrados, incorporando a su imperio a más de 14.000.000 millones de infelices.
Está claro, los estados imperialistas hicieron un buen negocio y por tal razón alcanzaron el grado de desarrollo y que en la actualidad ostentan con orgullo, a costa de la miseria de millones de explotados. ¿De cuánto será la deuda de estos antiguos imperios con los países americanos, africanos y asiáticos? Aparte de la deuda moral, que no se resuelve con un simple perdón, creo que hay un gran compromiso económico.
Nadie quiere recordar los pasajes oscuros
Es evidente ¿cómo iban a desarrollarse en el futuro los países africanos, americanos y asiáticos, si durante siglos les fueron arrebatados de sus países la población joven para llevarlos como esclavos a otras latitudes? (se calcula, según mi investigación entre 100.000.00 de jóvenes y niños). Agreguemos a lo anterior, el arrase que hicieron los perversos colonizadores de una gran parte de los tesoros escondidos en las entrañas de esas tierras y la codiciada materia prima.
Acabaron con culturas
En el peor de los casos, muchos de esos imperios acabaron con la cultura avanzada de los pueblos conquistados, aunado a esta barbarie, la desaparición de millones de hombres y mujeres y pueblos enteros. Pero parece que nadie quiere recordar esos pasajes oscuros de aquellos “pueblos cultos” que se consideraron la raza superior, con el derecho divino de expropiar lo que no les pertenecía. Quizás, por ese derecho que ellos mismos se arrogaron para sí el presidente de los EEUU William H. Talf afirmó en el año 1912:
“No está lejano el día en que tres banderas de barras y estrellas señalen en tres sitios equidistantes la extensión de muestro territorio: una en el Polo Norte, otra en el canal de Panamá y la tercera en el Polo Sur. Todo el hemisferio será nuestro, de hecho, como en virtud de nuestra superioridad racial, ya es nuestro moralmente” (lo destacado es del autor).
El protervo político también afirmó:
"...no excluye en modo alguno una activa intervención para asegurar a nuestra mercancías y a nuestros capitalistas facilidades para la intervención beneficiosa".

(Los textos anteriores fueron tomados del libro “Antología de la Estupidez”, del mismo autor de este ensayo).

Por lo anterior queda claro, el concepto de la nacionalidad tal como está concebido es un gentilicio muy voluble, algo inconsistente y condicionado a un sinnúmero de situaciones.
¿Acaso muchos venezolanos no están optando por el pasaporte europeo por la nacionalidad de sus padres o abuelos? No cabe duda, este concepto es netamente administrativo, ligado a procedimientos legales. Es tan obvio, que por otros requisitos jurídicos una persona puede cambiar de nacionalidad, inclusive, tener dos ciudadanías según lo acepte o no la normativa legal de cada nación. Se es venezolano por un accidente geográfico y no por sentimiento, este se forjará con el tiempo después que muchas generaciones posteriores a la nuestra ostenten el gentilicio y lo leguen a sus herederos como una forma de comportarse. Somos una nación reciente y la venezolanidad no está arraigada en los nacionales y más aún cuando nuestra clase media tiene un gran componente de inmigrante cuyos descendientes no se incorporaron a nuestra naciente y cultura mestiza.
Varias venezolanidades
La nacionalidad debe entenderse no como un hecho administrativo, sino un sentimiento ligado a los valores culturales de una nación. Y estar vinculado a los valores culturales es conocer su música, gastronomía, bailes, historia, idioma, mitología, entre otros conceptos que deberían definir la nacionalidad. Para ser más específico, en el caso de Venezuela, no existe una sola venezolanidad, sino varias: un oriental tiene una cultura diferente a la de un habitante de sierra, un maracucho es completamente diferente al caraqueño, un guayanés se comporta de otra manera respecto a un nativo de la sierra de Falcón…en fin tales diferencias las establece el hacer cultural de cada pueblo y es lo que lo une a la tierra de sus ancestros.
Por lo anterior, pienso: la nacionalidad venezolana debe ser una conjunción de culturas que tienen una historia, idioma y valores comunes, que con el tiempo cambiará debido a múltiples circunstancias. El escrito previo resalta los numerosos accidentes sociales, políticos y económicos que hace que las nacionalidades sean entes dinámicos y no estáticos.





viernes, 11 de junio de 2010

La integración de las culturas (Segunda Parte)

Enoc Sánchez López


Algunos tiempos han sido de ignominias

Algo que sorprende, es que a través de un proceso llamado globalización, los grandes monopolios comerciales quieren imponer en el mundo, de forma obligada y manipulada, bajo estudiadas estrategias de comercialización, una manera de vivir uniforme:
-Todos los habitantes del planeta deben comer lo mismo, vestirse “a la moda” orientadas por firmas comerciales, escuchar la misma música, disfrutar de las películas que ciertas empresas comercializan; en fin, tales firmas comerciales lo que les interesa es “vender” un estilo de vida, no para que los habitantes del planeta mejoren la calidad de vida, sino para obtener mayores ganancias. Una cultura arraigada en un territorio puede enfrentar esta nueva forma de avasallamiento. Lo que ha sucedido y todavía ocurre en la Tierra, no creo que pueda observarse en otro planeta.
A cada acción, corresponde una reacción
Es importante señalar que, las leyes de la Física en oportunidades tienen validez en los grupos sociales: “a cada acción le corresponde la reacción”. En función de la globalización, como una estrategia comercial, deberá producirse la reacción, una globalización social.
Es decir, por ejemplo, dado que, la Toyota o General Motor, están en casi todas las partes del planeta, a la hora de una huelga sindical motivado a las reivindicaciones de los obreros en uno de esos países donde opera una de estas compañías, dicho paro deberá ser de carácter mundial. Los reclamos y beneficios de los empleados de una de estas transnacionales en una nación deberán abarcar a todo el conglomerado de obreros que operan en todas fábricas.
Lo mismo puede ocurrir con los estudiantes, las mujeres reclamando sus derechos, la creación de radios y televisiones comunitarias, las cuales deberán tener transcendencia en todo el ámbito terrestre. En fin, a estas empresas monopólicas y al poder hegemónico deberá enfrentarse con estrategias globalizadas y no locales. Por esta razón, las instituciones que surjan para defender los derechos de los hombres y mujeres no deberán tener carácter local, es obligante estar relacionadas con una red internacional que persiga los mismos fines.
Venta, alquiler, regalo de pueblos
Muchos son los acontecimientos merecedores de un estudio cuidadoso, como es el caso de la venta, alquiler, regalo a otro país, de una porción de un territorio, con los habitantes incluidos o en peor de los casos, el despojo por vía violenta. Me refiero, a manera de ejemplo: una bella isla montañosa poblada de árboles, llamada Córcega fue vendida (1.768), a los franceses por los genoveses, puesto que los italianos estaban cansados de las rebeliones independentistas.
También conocí de la compra a España de Louisiana, tal operación la hizo Napoleón, cuando gobernaba a Francia como primer Cónsul; luego, una vez colonia francesa, fue vendida por el obispo Talleyrand (ministro de Napoleón), al gobierno de los Estados Unidos por quince millones de dólares. También se conoce la venta que hizo Rusia de Alaska a los Estados Unidos, un territorio 1.520.000 kilómetros cuadrados. O alquilada, es el caso de Hong Kong, territorio que fue arrendado obligatoriamente por los chinos a los ingleses. O regalada, como lo que hizo Constantino con una parte del territorio italiano, que se lo obsequió a la Iglesia, en pago de un milagro concedido por el papa Silvestre.
Esa figura de "país asociado"
¿Cómo es posible vender, alquilar o regalar parte de una nación a otra? Es bueno recordar que en el año 1919 fueron vendidas a México las Antillas Danesas, tierras ambicionadas por los Estados Unidos desde el siglo XIX. Pero no sólo mediante una operación bursátil se puede negociar un país, también es factible hacerlo por la vía legal, es por eso que a los puertorriqueños, por medio de la Ley Jones aprobada en el 1917, por el ejecutivo y el Congreso estadounidense, se les impuso la nacionalidad estadounidense a los nativos de Puerto Rico, bajo la figura de “país asociado”.
Es evidente, esto tenía un lúgubre propósito: incorporar a los más jóvenes, de manera compulsiva, a las fuerzas armadas de los EEUU que combatía durante la Primera Guerra Mundial. También los tratados parecieran servir para cambiar el gentilicio de los ciudadanos, de esto da fe el Tratado de Guadalupe Hidalgo. Consecuencia de este acuerdo Estado Unidos le arrebató la mitad del territorio nacional de México anexándose los territorios de Texas, California, Colorado, Nevada, California, Utah, Arizona y Nuevo México. A cambio de este despojo al país desmembrado se le canceló 15 millones de dólares.
Unas acciones bursátiles
Como se ve lo efímero de la nacionalidad, es factible modificarla, simplemente por una acción bursátil de compra y venta; mediante estos negocios miles de personas cambian el gentilicio sin ser consultados. En la Tierra, donde los nacionalismos son una clara manifestación del fervor patrio, se da el caso de partir un país, simplemente por cuestiones religiosas, como fue el episodio lúgubre y turbulento de la separación de Pakistán de la India. El primero con predominio de la doctrina musulmana y la segunda, de la religión hindú. En algunos casos, la situación fue más aberrante; conocí de un acontecimiento en el que un país invasor mantuvo avasallado a un pueblo durante mucho tiempo y luego, para cancelar una deuda con otra nación, se lo alquiló o cedió a otra como parte de pago o para solventar un débito pendiente
¿Cuántos tratados no se han celebrado entre gobiernos para repartirse parte del planeta? Por ejemplo, por el tratado de Amiens (1802), Inglaterra y Francia decidieron que Egipto tenía que ser devuelto a Turquía y Malta debía de ser entregado a los caballeros de la Orden, herederos de los antiguos cruzados.
¿Cómo es posible regalar algo de lo que no se es dueño?
Mediante el tratado de Tordesillas (1494) el papa Alejandro VI le regaló a España y Portugal las tierras descubiertas y por descubrir de América, a cambios de beneficios para la Iglesia. ¿Cómo es posible regalar lo que no le pertenecía y se desconocía? ¿Qué se puede decir de la forma de repartirse, en un festín de sangre, un rico pastel llamado América? Del mismo comieron los ingleses, españoles, portugueses, holandeses y franceses.
¿Cuál es la nacionalidad de los herederos de los indios sioux? Pude enterarme por lo libros, que durante la masacre de Wonded Knee (1890), tropas estadounidenses se dispusieron a apresar a Pie Grande, el jefe de la tribu. Todos los miembros de la tribu fueron forzados a entregar las armas y confinados en un campo rodeado por soldados americanos. Durante la refriega, éstos abrieron fuego sobre el campo indio y mataron a 300 sioux desarmados. Entre los muertos cayó Pie Grande. Pero esto es sólo una porción de cuatro siglos de exterminio y genocidio contra los primeros pobladores de Norteamérica, por parte de los cristianos blancos ¿Se sentirán estadounidenses los descendientes de los nativos americanos?
Vil apropiación de un continente
Lo más aberrante de lo que me enteré a través de los libros y por Internet, fue la división del mundo que los grandes imperios de la época hicieron, al apropiarse vilmente de un continente llamado África.
Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Portugal, España y Reino Unido y posteriormente EEUU, decidieron repartirse el referido territorio. Estos grandes imperios ungidos por un poder desconocido, durante una conferencia realizada en la ciudad de Berlín (1884-1885) trataron de decidir cómo finalmente debía hacerse este reparto. Tales imperios, basados en la superioridad económica y militar invadieron territorios ajenos para apoderarse de las materias primas, metales y piedras preciosas, fuentes energéticas…localizadas en ese territorio. Muchos muertos y desolación dejaron esta aventura y profusas riquezas para las naciones invasoras.
Veamos como se configuró tal ignominia:
Bélgica: Estado Libre del Congo y Congo Belga (Hoy República Democrática del Congo)

Francia: Argelia, Túnez, Marruecos, África Occidental Francesa (Mauritania, Senegal, Sudán, Guinea. Camerún, Costa de Marfil, Níger, Alto Volta, Hoy Burkina Faso, Dahomey, hoy Benín), África Ecuatorial Francesa (Gabón, Congo Medio, hoy República del Congo, Ubangui-Chari, hoy República Centro Africana, Chad), Somalilandia Francesa, hoy, Yibuti, Madagascar y Camoras.

Alemania: Camerún Alemán, hoy Camerún; África Oriental Alemana, hoy Burundi, Rwanda y Tanzania; África del Sudoeste Alemana, hoy Namibia y Togolandia.

Italia: África del Norte, hoy Libia; Eritea y Somalilandia Italiana, hoy Somalia.

Portugal: Angola, Cabinda Portuguesa, Africa Oriental Portuguesa, hoy Mozambique; Guinea Portuguesa, hoy Guinea-Bissau; a Isla de Cabo Verde, SanTomé y Príncipe.

España: Sahara Español:Río de Oro, Saguia el Hambra, hoy Sahara Occidental; Marruecos Español: Ceuta, Melilla, Franja de Tarfaya e Ifni y Guinea Española: Bioko, Río Muni, Río Muni y Annobón, hoy Guinea Ecuatorial.

Reino Unido: Egipto, Sudán Anglo- Egipcio, hoy Sudán; África Oriental Británica: Kenia y Ugsmda; Spmalilandia Británica, Rhodesia del Sur, hoy Zimbabwe, Rhodesia del Norte, hoy Zambia; Bechuanalandia, hoy Botswana, Estado Libre de Orange, Unión Sur Africana, Gambia, Sierra Leona, Nigeria, costa de Oro Británica, hoy Ghana y Nyasalandia, hoy Malawi



La integración de las culturas ( Primera Parte )




Entregamos a los lectores de pertinentes, un interesante ensayo -en tres partes- sobre la nacionalidad, la historia, las culturas y los modos de vida, escrito por el profesor Enoc Sánchez López, docente de Física y Matemática egresado del Instituto Pedagógico de Caracas, metido en los libros antiguos, clásicos, modernos, best seller, revistas, periódicos y cuanto documento sea susceptible de ser leído. Escritor fanático, autor de varios libros, entre ellos Antología de la estupidez, El apóstol número trece, Cuentos de un ermita y El espíritu de Simón, este último, una crónica novelada que busca acercar al lector (joven y adulto) al pensamiento político del Libertador Simón Bolívar y del cual escribiremos posteriormente.

Enoc Sánchez López


Es incomprensible para mí la forma de adquirir los terrícolas la nacionalidad. Por ejemplo, durante el imperio romano, para hacer más atractivo el ingreso en las tropas auxiliares, además de la soldada, los extranjeros recibían al licenciarse una serie de privilegios jurídicos, como la concesión de la ciudadanía romana para él y para sus hijos; además, se reconocía como legítimo el matrimonio que ya hubiesen realizado.
En verdad, no es mucho lo que han cambiado los terrícolas. En una de las últimas guerras entre EEUU e Irak, mejor dicho, en la invasión del primero sobre el segundo, a los jóvenes latinos ilegalmente residenciados en el país más poderoso del mundo, el gobierno de éste les ofrece a “los voluntarios” la residencia legal a cambio de ir a combatir a los árabes en aquella zona inhóspita. En algunos casos, al joven se le otorga la residencia al arribar en un catafalco forrado con la bandera norteamericana, como galardón por su lastimosa actuación en defensa de la soberanía. En acto solemne y luctuoso un gallardo marine de los EEUU, con vistoso uniforme, doblará la oriflama con denodado patriotismo al son de una fúnebre diana, para entregársela a la acongojada y orgullosa madre o viuda del soldado fallecido en acción. Triste manera de obtener la residencia legal.
Algunos parecen no cambiar
Los terrícolas se empeñan en pelear en los territorios administrados, en general por una cáfila de políticos, que lo único que buscan son beneficios económicos personales y de grupos. El caso más notorio es el de la antigua república Checoslovaquia, que en algún momento de la historia estaba conformada por checos (bohemos y moravos), eslovacos, alemanes, húngaros y rutenos. Fue imposible que tales grupos pudieran convivir entre sí, a pesar de los muchos años de coexistencia. Como de costumbre, en un momento de la historia los alemanes, húngaros, rutenos y algunos eslovacos se sintieron discriminados, por los manejos inadecuados de una elite política con intereses específicos. Al final, se produjo la separación de la antigua república en otras dos. Igual sucedió con la república de Yugoslavia que terminó escindida en pequeños territorios: Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Macedonia y Montenegro y recién, que también se separó Kosovo de Serbia.
Una pregunta, entonces, es formulable: ¿Acaso los pobres de esos países serán beneficiados con esas separaciones o continuarán siendo pobres? Lo más seguro es que de tales divisiones, algunos que otros individuos lograrán ciertos beneficios políticos y mercantiles.
Son muchas la historias terrícolas que relatan la formación y separación de países. Por ejemplo, el caso de una nación latinoamericana, que en una oportunidad se conformó como Colombia bajo el liderazgo de un insigne hombre llamado Simón Bolívar.
Luego de cruentas luchas contra el imperio español por la emancipación y conformación de un poderoso país llamado Colombia, finalmente, por apetencias personales de varios políticos se dividió este territorio en tres naciones (Venezuela, Nueva Granada y Ecuador). Posteriormente, por intereses económicos de empresas interesadas en construir y administrar un canal interoceánico, el país más poderoso del mundo, propició una nueva separación y surge así Panamá, alejado de Colombia y un canal que generó ostentosos beneficios a los EEUU.
¿Es sencillo borrar los gentilicios?
Entonces, ¿qué pasó con la nacionalidad de los habitantes de esos territorios? ¿Acaso por un simple decreto o mediante una vía administrativa de los políticos que gobiernan, es muy sencillo borrar gentilicios y crear otros?
Parece que los terrícolas no le es fácil convivir entre ellos; siempre habrá una razón para pelear, es el caso de Polonia, donde hacía muchos años había una minoría alemana viviendo en Polonia y en Alemania un grupo de polacos viviendo en esas tierras. Eso ocurría desde hace siglos, desde que Polonia no existía como Estado y su territorio era prusiano, austriaco o pertenecía al imperio de los zares. Da la impresión que es imposible la convivencia de esos seres; siempre hubo una mano instigadora que, alegando diferencias étnicas u otras, era perentorio instaurar diferencias y como consecuencia, inauditas separaciones.
Puedo imaginarme, con gran estremecimiento, lo ocurrido en siglos pasados a los depositarios del orden, de la paz y de la equidad. Al igual que ahora, los nuevos custodios de la democracia y la libertad, los abanderados contra el terrorismo y la lucha contra el narcotráfico, me los figuro corriendo por los territorios conquistados, como frenéticos, con la antorcha en una mano y el puñal en la otra, quemando, matando, violando, acabando con todo lo que se les atraviese por delante, como una manada de tigres rabiosos que hubiesen escapado de la selva. Tan solo para conquistar y anexarse nuevas provincias a sus naciones; o simplemente, para aprovecharse de las fuentes de energía de otros países.
Y como ha ocurrido y ocurre en la actualidad, el robo del patrimonio museístico de los países conquistado para exhibirlos con desparpajo en las galerías y museos de las naciones triunfadoras Así lo hizo el Reino Unido con Grecia y Egipto, al igual Francia y Alemania y en la actualidad, los EEUU con invalorables piezas de la vetusta cultura mesopotámica.
Creo que faltarían páginas de este trabajo para relatar las cantidades de batallas y los consabidos muertos como consecuencia de la fundación, por parte de unos y el reclamo, por parte de otros, de nuevas naciones. Al final de todo esto, lo eterno que permanece es el rencor entre hombres y mujeres, que en muchos casos, deja como secuela el ominoso terrorismo, como única vía para saldar las cuentas pendientes y rasgar más heridas entre los hombres del planeta. Así lo hizo Francia cuando la invadió Alemania, Israel contra los ingleses, Argelia contra Francia y actualmente Irak, Afganistán y Palestina contra sus invasores.
La integración de las culturas
Algo que es frecuente escuchar, es lo relativo a los valores culturales de las naciones para justificar una disputa entre dos países, como si estos fueron algo estático, que existieron; existen y existirán de manera permanente durante toda la vida. Con los procesos de integración de la naciones, debido, por ejemplo a la conquistas, a la colonización, a los mestizajes, a las migraciones, la globalización, a los medios de comunicación, entre otros, las culturas se integran, creando nuevas formas de vida y de socializar. Un francés de la edad media, no tiene nada que ver con un francés actual, un romano de la época del imperio no se parece a un italiano actual, un venezolano de la colonia, dista mucho de uno de la época moderna; en fin, los procesos de integración son muy dinámicos y generan nuevas formas de cultura.
El té de los hindúes
Por ejemplo, la costumbre de beber té de los ingleses, algo muy arraigado en su cultura, no pertenece a dicha sociedad, sino que fue tomada durante la colonización de los hindúes. La cultura del chocolate y el café de los europeos, proviene de América. ¿Qué sería de la pizza, la pasta de los italianos y de sus salsas, si no existiera el tomate? Como se sabe, esta delicia alimenticia proviene de México ¿Cuánto de la cultura árabe no tienen los españoles, como consecuencia de los ochocientos años de la permanencia de estos en la península? La gran receptividad que tiene la papa en Europa, que salvó a muchos de la hambruna que afligió los habitantes de ese continente, también viene de América. La cerveza de África pasó a Europa y luego hacia América y de acá, partió el ron hacia aquellas tierras. De igual modo, muchas de las costumbres culinarias de los americanos y de su vestimenta, provienen de los países colonizadores. Con esto quiero demostrar, que los procesos de formación cultural no son estáticos y están sujetos a un sinnúmero de variables. Tengan la seguridad, que un estadounidense del futuro, debido a las grandes corrientes migratorias que tiene en la actualidad, no tendrá nada que ver con uno de ahora. De igual manera, los europeos, debido a la presencia de africanos y latinoamericanos dentro de sus fronteras, se generarán nuevas culturas mestizas producto de la imparable integración de sus habitantes. Por tal razón, es una barbaridad, casi una aberración, pensar en una conflagración cuya motivación sea la preservación o imposición de los valores culturales de un país sobre otro. Las sociedades, casi de una manera natural van modificando sus patrones culturales; hasta las formas idiomáticas adquieren giros, como consecuencia de todo lo anterior. Son procesos indetenibles y favorables para la concepción de un solo mundo, centrado en naciones donde las culturas se van integrando como una nueva forma de vida. No se podrá luchar contra eso.

domingo, 30 de mayo de 2010

La insurrección popular de Caraballeda, en Venezuela


Hay un interesante aprendizaje para los venezolanos y demás criollos latinoamericanos acerca de esa historia de los tiempos de la llegada de los españoles y de las luchas que nuestra gente sostuvo contra quienes se creyeron los dueños de estas tierras.
Ese proceso de aprender de los pueblos primeros y de su gente, lo encontramos en la lectura del libro Pueblo Protagónico, /Historia de las luchas sociales y políticas del pueblo venezolano/, cuyo autor es el catedrático José Manuel Hermoso González, de la Cátedra de Historia de Venezuela, de la Facultad de Ciencias de la Educación, de la Universidad de Carabobo.
En su lectura, por ejemplo, encontramos información acerca de nosotros mismos, que aseguramos pocos conocen, como es el caso de la insurrección popular de Caraballeda y en torno a la cual, el también investigador señala que “lo ocurrido a finales del siglo XVI en las pequeñas pero importantes ciudades de Caracas y Caraballeda (El Collado), puede caracterizarse como la segunda insurrección popular incruenta ocurrida en la recién nacida Venezuela”.
Es importante informar que el sector Caraballeda queda en el estado Vargas de Venezuela y fue uno de los más afectados cuando ocurrió el deslave en 1999.
El docente universitario sostiene en su libro que tal rebelión “…desafió la autoridad arbitrariamente ejercida por su gobernador designado por la Corona”.
Así, Hermoso González indica que ambos poblados (Caracas y Caraballeda, molestas, debieron enfrentar al gobernador “y lo hicieron con tanta decisión, firmeza y contundencia que lograron derrotarle, destituirle y –en este último caso- hacerle juzgar y condenar, aunque para lograrlo la población de Caraballeda hubo de sacrificar su propia existencia, pues sus pobladores prefirieron que desapareciera la ciudad antes que ceder a los caprichos del tiránico gobernante”.
La información anterior jamás apareció en los libros de historia de Venezuela y de América con los que estudiábamos.
Según escribe el autor de Pueblo Protagónico, el gobernador “entró en conflicto desde un primer momento con la mayoría de los habitantes de la ciudad y con sus representantes en el Cabildo”.
Un gobernador que nunca creyó en el diálogo
Luis de Rojas Mendoza, natural de Madrid, España, “fue nombrado gobernador de Caracas y Venezuela en sustitución de Juan de Pimentel, un gobernante que se había ganado las simpatías y el respaldo casi unánime de los pobladores de la ciudad”. Su designación ocurrió en 1853.
Por la investigación que realizó el profesional universitario, conocemos que Luis de Rojas y Mendoza, fue un individuo para quien no existió el diálogo, la conciliación o el acuerdo entre él y los gobernados. A su corto entender, él era la suprema autoridad y la única opinión válida, como era de esperarse, era la suya. Entendía que la población a la que gobernaba debía ser sumisa y obediente de modo ciego
¿Pero qué pasó con este funcionario real?
El historiador escribe que la actitud de Rojas y Mendoza generó dos tendencias entre los habitantes, pues la ciudad fue el escenario donde se movían y manifestaban las actitudes de sus seguidores y de quienes le adversaban.
Asoma este historiador que “Se produjo un verdadero desgobierno pues la actitud de Rojas y Mendoza generaba desorden y desestabilización. El gobernador favorecía abiertamente a sus parientes, amigos y partidarios, provocando inseguridad y desconcierto”.
Este asunto de las diversas actitudes en los seres obliga a un paréntesis, porque el tema obliga a profundizar, hurgar en el alma, el espíritu de los hombres. De 1583 a estos tiempos del siglo XXI, sin mencionar los siglos anteriores, los humanos hemos avanzado, pero con la misma fuerza, también hemos retrocedido.
El abuso de ayer, es el mismo de hoy
No hay que ahondar mucho en el asunto para apreciar en este tiempo presente, las mismas actitudes y hasta peores en hombres que han inflingido severos daños a las sociedades; háblese de Somoza (Nicaragua), Duvalier (Haití), Pinochet (Chile) y otros que han dirigido naciones y han auspiciado devastadoras guerras y han arrasado con millones de vidas. No puede ser olvidado que ha habido dos guerras mundiales, el lanzamiento de dos bombas atómicas, intervenciones militares en Corea del Norte, Yugoslavia, Santo Domingo, Panamá, Grenada, Irak, Afganistán.
Lo que escribe el historiador sobre el pasado nuestro, es como estar en el presente con su punto de vista:
“Favorecía (el gobernador Rojas y Mendoza) abiertamente a sus parientes, amigos y partidarios”. Y esto lo decimos porque ¿Acaso no hay –por ejemplo- quienes se han beneficiado de las guerras en Yugoslavia, Irak, Afganistán y sueñan con seguir beneficiándose si desarrollan conflictos con Corea del Norte e Irán?
Dejamos el tema allí, pues forma parte de la historia y siempre saldrá a relucir y retornamos a Rojas y Mendoza, para agregar que este gobernador “intentó colocar como regidores en el Cabildo de Caraballeda a dos de sus incondicionales en contra de la voluntad de los pobladores quienes, desoyendo sus abusivas órdenes procedieron a designar a sus representantes de la manera reglamentaria.
Ante dicha situación, el gobernador fue en contra de los regidores designados, pero eso fue considerado como un abuso de autoridad y los pobladores reaccionaron declarando una paralización de la ciudad, lo que hoy conocemos como una especie de huelga general.
Al final, la gente se fue, porque el gobernador se mantuvo de manera intransigente. Eso determinó que la ciudad fue abandonada y la capital quedó aislada por vía marítima.

martes, 18 de mayo de 2010

Francisco Fajardo: Ni europeo,ni americano, ni africano


Las páginas del libro Pueblo Protagónico (1498-1798), del profesor de Historia de la Universidad de Carabobo, de Venezuela, José Manuel Hermoso González, nos sumergen en ese tiempo desconocido de la formación de nuestro pueblo. Imaginamos que habrán sido muchas las horas de investigación para entregarnos casi 400 páginas de aquella escondida historia que habla de cómo se fue creando nuestro pueblo.
Escribe el historiador de cómo comienza a formarse la nueva Venezuela, “producto de la forzosa integración étnica. Una expresión personificada de estos cambios y un ejemplo anticipado de lo que será el pueblo venezolano ahora en formación, es el mestizo Francisco Fajardo”.
Para el catedrático, es Fajardo no sólo ejemplo, sino “un ser racial, social y culturalmente híbrido. No es europeo, ni americano, ni africano. Aquel mestizo bilingüe es un aventajado, segundón entre los blancos, privilegiado entre los suyos por ser hijo de un español y de Isabel, una indígena Guaiquerí quien además de concubina del europeo tenía entre los suyos, jerarquía y poder de cacica”.
Pero así como es indagador y arma hechos en el tiempo, el escritor plasma con dureza sus afirmaciones:
“Cuña del mismo palo” su hijo Francisco-colaborador en el proceso de opresión de aquellos hermanos de raza de su madre- va a convertirse en un nuevo factor de manipulación contra los aborígenes a favor del conquistador”.
En su opinión, el mestizo se comportará como igual lo harán otros nacidos en el denominado bajo pueblo de estas tierras, que rechaza su origen “y se convertirá en el primer enemigo no europeo de los originarios ocupantes de estos territorios.”…un criollo –mitad español mitad indígena- será el primer venezolano que traiciona a su tierra y a su gente para aliarse con los poderes externos que expolian y saquean el territorio. Aunque nacido acá, Fajardo será un conquistador, un opresor de su propio pueblo”.
Pese a la independencia, los traidores existen.
En esos trescientos años de historia en el que étnicamente se fue generando el mestizaje criollo y los restantes hasta llegar a este presente del siglo XXI, han sido muchos los que se aliaron y siguen empeñados en estar atados a los poderes externos. No es una realidad exclusiva de Venezuela, también lo es de las demás naciones de esta parte del continente americano, es decir, de América Latina.
Hoy, pese a las guerras habidas en este sur para alcanzar la independencia, hay traidores que siguen estando de acuerdo en oprimir y expoliar a sus paisanos, sus compatriotas.
De vuelta al mestizo Fajardo, escribe el historiador que en la primera expedición hacia las costas centrales procedente de la isla de Margarita, en 1555, el hombre no llega con un plan de guerra; para entonces le acompañan unos cuarenta indígenas guaiqueríes y cuatro mestizos. Según nuestro autor de esta oportunidad, quien califica a Fajardo de “ladino y resabiao”, refiere que el hombre no llega en esa primera oportunidad en plan de guerrear y por el contrario simplemente se hace conocer y realiza algunos intercambios con los nativos de Nueva Esparta, pero ya ha estudiado el terreno, al que retornará, pero esta vez con otras intenciones.
En efecto, el mestizo retorna un par de años después y lo hace acompañado por la cacica Isabel, su madre, y esta vez se hace acompañar con casi una docena de españoles y unos cien indígenas guaiqueríes.
La idea que expresó Fajardo, al reunirse con varios caciques, fue que quería fundar un pueblo y para ello necesitaba la autorización de los jefes nativos y de allí en adelante, hubo una realidad:
Unos vieron con buenos ojos la propuesta de Fajardo y otros desconfiaron. El resultado fue que Fajardo, quien buscaba doblegar a los aborígenes, le colocó soga al cuello al cacique Paisana, lo cual generó mayor resistencia por parte de los indígenas y lo obligó a salir de las costas centrales y marcharse de nuevo a Margarita.

Seguiremos examinando, por su importancia y por la necesidad de que siempre conozcamos de donde venimos,  el libro Pueblo Protagónico, del historiador y docente José Manuel Hermoso González. (PE)

jueves, 13 de mayo de 2010

Hemos luchado siempre contra la opresión

“Lo que sociológica e históricamente podríamos llamar, raíz, o matriz del pueblo venezolano –en otras palabras- el pueblo en proceso de surgimiento, aquel pueblo que se iba formando, lo iba haciendo precisamente en lucha, en lucha contra sus opresores”.
La opinión no es nuestra, corresponde a José Manuel Hermoso González, historiador, investigador y profesor en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Carabobo.
El académico, activista de la historia y por ende de la política –no se puede ser un historiador ajeno a la realidad política- se sumerge en su libro Pueblo Protagónico (1498-1798) hasta aquellos tiempos en los que se aparecieron los españoles en nuestras tierras americanas.
A la par que nos dice que así ha continuado siendo, el profesor Hermoso González acuña la mejor expresión que hemos podido escuchar en los años que tenemos de vida y que nos acercan al gran ideal de lo que es nuestra patria y que sabemos que fue pensado y sentido por nuestro Libertador Simón Bolívar. El académico lo dice de la siguiente manera:
“En efecto, el pueblo venezolano es uno de los pocos pueblos del mundo que ha luchado siempre contra la opresión”.
La unidad e integración sale de las gargantas
Y con gran severidad de palabras:
“Dentro y fuera de nuestras fronteras. Nunca Venezuela ha participado en una guerra contra otra nación. Nunca un venezolano ha cruzado los límites de la patria para invadir, oprimir, conquistar o colonizar otros pueblos”.
Y luego, el docente se descarga espiritualmente y con satisfacción al escribir que “Solo hemos luchado fuera de nuestras fronteras para llevar la bandera de la libertad y de la soberanía de la Patria Grande Latinoamericana, blandida con un canto de de unidad e integración en las gargantas. Pabellón tricolor que ondeó en las gloriosas manos de Bolívar, Sucre, Flores y Urdaneta, junto a otros bien llamados padres de la nacionalidad”.
Guaicaipuro, primera gran guerra por la libertad
Comenta el historiador que la primera gran guerra por la libertad la dio Guaicaipuro y al respecto escribió que “Podría hablarse de <>, <>, <>. Cualquiera de estas expresiones, incluida la que sirve de título, podría identificar el capítulo de nuestra historia destinado a narrar esa gran guerra contra el conquistador europeo que protagonizaron durante la séptima década del siglo XVI las tribus Caribes que habitaban la región central del territorio que hoy ocupa Venezuela”.
Para el autor de Pueblo Protagónico, lo que ocurrió en aquel tiempo fue “una verdadera guerra, tanto por su duración, la cantidad de protagonistas y el número de batallas, como por las dimensiones del espacio geográfico que le sirvió de escenario y de territorio en disputa. Fue una verdadera guerra de resistencia de los primigenios ocupantes de esta región americana contra los violentos y arbitrarios visitantes que quisieron adueñarse << manu militare>> no solo del espacio sino de sus habitantes”. Seguiremos con algunas interesantes historias de las luchas sociales en Venezuela, como escribió el autor de este importante y escudriñador libro.

PUEBLO PROTAGÓNICO
HERMOSO GONZÁLEZ, José Manuel
Ediciones Protagónica, 2008
Valencia, Venezuela

martes, 4 de mayo de 2010

Bolívar, el hombre de porvenir

En esta nueva era, en la que todo va cambiando pese a las resistencias propias de quienes no quieren que las cosas cambien, siempre es bueno leer lo que otros han escrito sobre el Libertador de América, Simón Bolívar, sujeto principal de este tiempo bicentenario que hoy celebran los americanos del sur.
Cierto, de este guerrero inmortal, Rufino Blanco Fombona escribe en los Ensayos Históricos publicado por la Biblioteca Ayacucho (1981), que “El único genio –genio de acción y genio del pensamiento- que hasta ahora ha producido la América, desde el estrecho de Behring hasta el de Magallanes, ha sido Bolívar. Bolívar es cosa muy seria y sin parangón. No sólo por lo que hizo, sino por lo que dijo y pensó”.
Añade el escritor en su comentario, que algo parecido lo hicieron antes Pizarro y Cortés y en el tiempo que les correspondió Sucre y San Martín. El énfasis lo pone en cinco palabras al referirse al caraqueño:
“Sin embargo, Bolívar es único”.
Tales palabras, las escribe Blanco Fombona en su ensayo Bolívar y España, cuando comenta al respecto:
“Muchos hombres que representaron papel de primer orden en la fundación de los nuevos Estados de América fueron héroes civiles o héroes militares. Lo mismo en el bando americano que en el bando español. Es decir, fueron personajes de los que cierran una época o de los que contribuyen a abrir una nueva. Sólo Bolívar fue el hombre de porvenir. En esto –y en la genialidad poliédrica-, únicamente César puede comparársele. César como Bolívar y Bolívar como César abren la nueva época, no simples juguetes del destino, sino preparadores conscientes de la nueva edad histórica.
Este fallecido poeta, político y narrador profundiza en su visión sobre el héroe americano y refiere que “Bismarck, Washington, Napoleón, fueron hombres superiores, cuya acción personal coincidía con un gran momento. Pero ninguno de ellos fue, en el grado que Bolívar y César, el hombre del momento que nace, el héroe de la transformación”.
Para el escritor, “Bismarck vivió con los ojos en el pasado; su empeño fue resucitarlo o prolongarlo. Napoleón, de genio incomparable en cuanto a soldado, político, oportunista, siguió el impulso de un movimiento nacional explotado, pero no iniciado por él. Posee del tiempo nuevo un concepto restringido. Resucita en su provecho personal, las formas fenecidas de una época ya caduca, reaccionando contra el exceso y el desorden renovador. Lo aplauden los que quieren la continuidad, renovada, de una expresión histórica”.
En cuanto a Washington, el narrador consideró que “no fue gran cerebro, sin que por ello dejara de ser grande hombre. Representó un papel, no de impulsor deliberado de la nueva época, sino de servidor electo para dirigirla”. Luego voltea la mirada hacia el sur para decir:
“En caso parecido, si no idéntico, están en la otra América el Mariscal Sucre y el general San Martín. Sucre fue un gran soldado, quizá el mejor de América, pero sin Eugenio de Bolívar. Realizaba grandes cosas a las órdenes del Libertador. El genio no recibe órdenes; las da”. Y de seguidas, insiste con la pluma para hablar del argentino:
-San Martín es el héroe del Sur, director militar de la revolución argentino-chilena y dictador del Perú. Apenas se encuentra con Bolívar en Guayaquil chocan las ideas monárquicas del uno con las ideas republicanas del otro. Prevalece lo que debía prevalecer.
El único Hegemón del continente
El abnegado San Martín, en vista de la situación angustiosa porque atraviesan la guerra y la causa de América, se ofrece a servir como segundo del Libertador, y como el Libertador tuviera la delicadeza de no aceptar aquel sacrificio de su émulo en gloria y en servicios, San Martín se retira de la política, de la guerra, de la América y deja en manos de Bolívar las dos ramas de la revolución de América, ya unificadas.
Y sigue Rufino Blanco Fombona:
-Desde aquel instante se borra voluntariamente el gran soldado del Sur ante el gran soldado del Norte; quedan ambas revoluciones, la argentino-chilena y la colombiana –representadas por los ejércitos respectivos- bajo la inspiración de Bolívar.
-Así triunfa en Junín, Ayacucho y El Callao; funda nuevas Repúblicas, las consolida a todas y a todas reúne en el Congreso Internacional de Panamá. Es el único Hegemón del continente.
Y hoy, en este siglo XXI, el Libertador Simón Bolívar despierta otra vez en el sentimiento de las mujeres y hombres de las naciones americanas, que parecieran gritar al unísono en continuadas ocasiones, que su espada camina de nuevo por América Latina.